Con frecuencia he comentado que el futuro ya existe en el presente, que los gérmenes de lo que va a desarrollarse y a adquirir dimensiones mayoritarias o, incluso, hegemónicas ya existen. Creo que no somos suficientemente conscientes de ello. Creo que el artículo que copio a continuación es una buena muestra. El futuro va a estar constituido por todo esto... sólo hay que apostar, cada vez más gente y con más seriedad, por ello.
A pesar del torrente mediático, cada vez hay más oportunidades para avanzar en el consumo consciente y transformador
En los últimos tiempos hemos podido observar cómo algunos gurús globales aconsejaban ajustes draconianos mientras otros promovían el aumento del consumo para solucionar la crisis. Día a día somos bombardeados por toneladas de publicidad que busca convertir determinados productos en los más deseados por nosotros, bien en el papel de consumidores, espectadores o votantes. En medio de todo este popurrí es común encontrarse con bastantes dudas, pocas certezas y probablemente alguna sugerencia respecto a cómo vivir de una manera más coherente con nosotros mismos y nuestro entorno.
La idea que subyace tras el concepto de consumo consciente y transformador es sencilla: no es posible transformar el mundo sólo mediante cambios en nuestro consumo, pero tampoco se puede transformar sin modificar nuestros hábitos personales.
Un mar de alternativas
Existen opciones menos agresivas con nosotros y con nuestro entorno: desde la eliminación de ciertos productos o hábitos a modificaciones de nuestras pautas de consumo, como dejar el coche y coger la bici, poner nuestro dinero en un banco ético, intercambiar objetos y tareas sin que medie el dinero, escuchar música en Jamendo, demandar un parto no medicalizado o dejar el hipermercado y sumarse a un grupo de consumo, en el que, además de conocer a gente con inquietudes afines, encontraremos un sinfín de nuevas alternativas y personas que ya las están poniendo en práctica.
Todo es cosa de comenzar a moverse, ya que, como afirma Álvaro Porro, investigador del Centre de Recerca i Informació en Consum que edita la revista Opcions, “nuestro mensaje es de experimentación en positivo, supone replantearte los elementos de tu vida que no te interesan o que quieres cuestionarte, pero para vivir mejor”. Para Ecologistas en Acción, “conseguir un consumo crítico y responsable es más fácil de lo que parece, ya que las formas de actuar responsablemente en el consumo son múltiples y variadas”. Y hay alternativas para todos los gustos, para que nadie piense que esto no va con ellos. Por ejemplo, en la revista Opcions proporcionan alternativas de cosas tan dispares como colchones, sartenes, libros, protectores solares o turismo, demostrando que si quieres algo distinto, casi siempre puedes encontrarlo.
Pero para lograr ese “otro mundo posible” no podemos hablar sólo de consumo, ya que, como argumentan desde Ecologistas en Acción, hay que “plantear reformas y transformaciones estructurales y favorecer las vías que mejoren nuestra capacidad de voz, de debate y acción colectiva, de modo que el consumo crítico posibilite el establecimiento claro de relaciones entre estructuras y comportamientos, el recordarnos la necesidad de cohesionar nuestra actuación cotidiana y nuestros valores”. Cada vez hay más personas que transitan los alegres caminos del consumo consciente, en la página contigua encontrarás un recorrido por algunas de sus alternativas. ¿Nos damos un paseo?
“LA ALEGRÍA ENTRE TUS PIERNAS”
“Nosotros también somos tráfico”. Con este lema, varios centenares de personas se congregan el último jueves de cada mes en Madrid para dar un paseo festivo en bicicleta con objeto de reivindicar el uso de este medio de transporte barato, saludable y no contaminante. Iniciativas como ésta, que con el nombre de Masa Crítica se organiza regularmente en una treintena de ciudades del Estado y tiene una dimensión internacional (criticalmass. wikia.com), están logrando que cada vez más personas se animen a usar la bici en sus desplazamientos cotidianos dentro y fuera de las urbes.
Este hecho, unido a la presión que ejercen asociaciones de ciclistas, como las de la coordinadora Conbici, junto a grupos vecinales, ecologistas y de peatones (catalunyacamina.org), está moviendo a muchos gobernantes a habilitar espacios seguros para los viandantes y ciclistas en unas ciudades que, en su mayoría, han sido diseñadas en beneficio del vehículo que, paradójicamente, genera los mayores problemas de movilidad: el coche.
DE LA HUERTA A LA MESA
Si hay un sector que en los últimos años ha experimentado un desarrollo exponencial, ése es el de la producción y consumo ecológicos. En nuestros barrios y pueblos proliferan los grupos de consumidores que, más allá de proveerse de alimentos naturales, libres de productos químicos, promueven en su relación directa y sin intermediarios con las cooperativas de productores un modelo basado en ciclos cortos frente al sistema extensivo de la agroindustria.
Este crecimiento ha dado lugar a redes e iniciativas como la cooperativa unitaria de producción y consumo Bajo el Asfalto está la Huerta (bah.ourproject.org). El movimiento Slowfood, los cultivos en terrazas, los huertos comunitarios y las huertas urbanas, ponen el acento en la transmisión de saberes de nuestros mayores y en la conservación de las especies autóctonas.
BANCA ÉTICA, ECONOMÍA SOCIAL
No dejes que especulen con tu dinero o que lo inviertan en actividades armamentísticas, petrolíferas o inmobiliarias. Porque toda decisión económica es, en último término, una decisión ética, apuesta por las finanzas y la banca responsables, con la transparencia, participación, solidaridad y coherencia como principios motore. El portal de economía solidaria de la plataforma estatal de la Red de Economía Alternativa y Solidaria, aglutina mucha de la información sobre este ámbito.
Algunos datos básicos: la Banca Fiare persigue crear una banca ética en el Estado español y Triodos Bank, banca ética europea, ya tiene delegaciones en siete comunidades españolas.
Un lugar donde depositar tus ahorros: Coop57, una cooperativa de servicios que destina sus recursos a dar préstamos a proyectos de economía social.
DAR Y RECIBIR SIN DINERO
Frente a la tiranía del mercado surgen proyectos que prescinden del dinero como elemento de cambio de bienes y servicios, colocando en el centro la cooperación, el reciclaje y el bien colectivo.
Hablamos de propuestas como los espacios de trueque (en Baleares cortrueque.org), donde las personas intercambian objetos y tareas, o de los bancos de tiempo, donde lo que se truecan son ‘horas’ de actividad, de tal forma que cada ‘hora’ vale lo mismo independientemente de la labor, “pues todas las habilidades tienen el mismo valor”, en palabras del Banco del Tiempo Málaga. Otras modalidades son los espacios virtuales de intercambio de saberes, información y recursos (como la lista Instinto Precario) o las llamadas tiendas gratis que albergan algunos centros sociales (tiendasincoste.blogspot.com), en las que se dejan y cogen objetos sin necesidad de intercambiarlos.
ARTE, CULTURA Y CIENCIA LIBRES
Usar, modificar y redistribuir el propio trabajo, bien sea una canción, una investigación científica o un libro. Es la ética copyleft, frente al restrictivo copyright, con licencias como las de Creative Commons (CC) con distintos grados de protección y libertad (se puede permitir o no el uso comercial, por ejemplo).A la vanguardia de esta filosofía, la comunidad de software libre, basada en el trabajo colaborativo mundial, ha logrado que millones de personas puedan usar hoy un software no propietario. Lo último, después de que Open Office fuera comprado por Oracle, es Libre Office. La más exitosa obra de consulta en la web, Wikipedia, con 16 millones de artículos y ediciones en 271 idiomas, constituiría otro caso paradigmático del desarrollo cooperativo. Tres botones de muestra de los múltiples proyectos de arte, cultura y ciencia libre: jamendo.com (música), archive.org (audio, vídeo, textos) o sciencecommons.org (herramientas copyleft para el ámbito científico).
DECIDE SOBRE TU SALUD
Contra una medicina paternalista y dependiente de la industria farmacéutica surge el movimiento por la autogestión de la salud. Esta propuesta, que se enfrenta también a la emergencia confusa de múltiples terapias llamadas ‘alternativas’, acientíficas o esotéricas, tiene que ver con la capacidad para informarnos, tomar decisiones y cuidarnos con recursos propios, con el objetivo de reducir nuestra dependencia de fármacos y profesionales cuando no sea necesario.
La asociación ciudadana Sumendi por la autogestión de la salud y el cambio social plantea que, junto a la investigación biomédica sobre las causas y la mejora de los tratamientos de las enfermedades, se debe fortalecer una medicina preventiva y la participación activa de los pacientes en su curación.
La demanda creciente en los últimos años de un parto no medicalizado ilustra bien esta filosofía (elpartoesnuestro.es, redcirculardedoulas.org).
jueves, 11 de noviembre de 2010
martes, 19 de octubre de 2010
¡¡¡VIVA FRANCIA!!!
Supongo que en algunas culturas la costumbre de protestar, y de protestar en serio, está más desarrollada que en otras. Creo que Francia es un buen ejemplo. Estoy convencido de que el pueblo francés está luchando también por nosotras, consciente o inconscientemente. Deseo de todo corazón su triunfo.
¡¡¡SARKOZY, T'EST FOUTU, LA JEUNESSE EST DANS LA RUE!!!
El ejemplo francés. Se puede derribar la dictadura financiera
Franco Berardi
Il Manifesto
Lo que está sucediendo en Francia es extremadamente importante. Para todos. De este movimiento amplio, radical y decidido que se está desarrollando ya desde junio (que ha sacado a la calle a millones de personas, por cuatro ocasiones y en pocos meses) podría venir la primera respuesta victoriosa contra la dictadura financiera que se ha constituido en Europa tras la crisis griega y el diktat del directorio Trichet-Merkel-Sarkozy, y que aspira a imponer medidas unificadas de ataque contra el salario y contra la sociedad en nombre de la competitividad.
El movimiento francés contra la prolongación del trabajo y el retraso de las pensiones, reunido en la cuarta jornada de movilización general, gana fuerza y afronta el choque con el gobierno de Sarkozy.
Es la primera vez en Europa que un movimiento amplio toma como objetivo el dogma central de la prolongación del tiempo de vida-trabajo, sanctasanctórum del conformismo económico de la era tardo-liberal.
El dogma dice así: a causa de la prolongación del tiempo de vida y de la reducción de la natalidad, los países europeos se encaminan hacia una trágica situación, en la que unos pocos jóvenes deberán mantener a un montón de jubilados ociosos. Para evitarlo, debemos prolongar el tiempo de trabajo de los ancianos. A esta putada le llaman “pacto entre las generaciones”, y pretenden que todos creamos en la necesidad de trabajar durante más años para ayudar a la nueva generación.
Esta filosofía, impuesta por todos lados con la activa colaboración de las izquierdas y de los sindicatos, se basa en una premisa errónea, incluso falsa. Para empezar, la productividad media ha crecido cinco veces en los últimos cincuenta años. Con lo que la reducción de la unidad de trabajo no es un problema. Muchos menos jóvenes pueden producir tranquilamente lo necesario para muchos viejos, si la cuestión fuese sólo ésta. Pero no lo es en absoluto. Detrás del juego de las tres cartas se oculta, de hecho, un proyecto bien diferente, que consiste en imponer un aumento del tiempo de trabajo (más horas extraordinarias, pleno empleo de las instalaciones, sábado de trabajo, retraso indefinido de la edad de jubilación) y, en consecuencia, una reducción de la ocupación.
Con el cuento demográfico se aspira, pues, a mantener a los jóvenes en condiciones de subempleo, obligándoles a aceptar cualquier trabajo precario e infrapagado, mientras los ancianos se ven obligados a trabajar mucho más allá de la fecha establecida en su contrato originario de empleo.
La finalidad de la prolongación del tiempo de trabajo no tiene nada que ver con una exigencia productiva, sino que es la consecuencia de reglas financieras que actúan como una jaula, transformando en Europa la riqueza en miseria y la potencia en miedo. La desregulación sólo vale cuando sirve para atacar al salario, pero cuando sirve para aumentar la explotación, las reglas son, sin embargo, rigidísimas e indiscutibles.
Los trabajadores y los estudiantes franceses lo han entendido perfectamente. Han entendido que prolongar el tiempo de trabajo de los ancianos, en un periodo de reducción de la ocupación, significa reducir a los jóvenes a las condiciones del desempleo y el precariado. Si la sociedad francesa logra quebrar este dogma en Europa, se abrirá una fase nueva. En todas partes, empezando por Italia, podrá nacer un movimiento por la reducción del tiempo de vida-trabajo, por un adelanto de la edad de jubilación, por una reducción del horario semanal de trabajo.
Si se quiebra el dogma en ese punto, todo volverá a ser posible.
En la manifestación del sábado y, sobre todo, en las semanas que le sucederán, debemos tener claro que la cuestión planteada por la FIOM [1] (derechos laborales y defensa del salario) y la cuestión planteada por el movimiento de estudiantes e investigadores (recursos para la escuela pública, bloqueo de la devastadora reforma de Gelmini) no son, en absoluto, cuestiones italianas y no se pueden vencer como batallas nacionales. Sólo un movimiento europeo detendrá la ofensiva financiera contra la sociedad. Sólo un movimiento europeo nos liberará de los tiranuelos locales que llevan por nombre Tremonti o Berlusconi.
[1] Federación Italiana de Obreros Metalúrgicos.
Traducción del italiano: Diego L. Sanromán.
La contrarreforma neoliberal sólo capitulará ante la fuerza del número y la pertinencia de las ideas
Francia: el gallo gálico despierta de nuevo a los trabajadores europeos
Jean-Paul Piérot
Sin Permiso
Han bastado unos pocos meses para que los asaltos propagandísticos que presentaban la abolición de la jubilación a los 60 años como una consecuencia inevitable del aumento de la esperanza de vida se deshicieran, estrellados contra la lucidez de la opinión pública.
En el momento en que el conflicto que enfrenta a Nicolas Sarkozy con la mayoría del pueblo francés se agudiza, se ha recorrido ya un largo camino desde que el gobierno detallara su plan para retrasar dos años la edad de jubilación. Han bastado unos pocos meses para que los asaltos propagandísticos que presentaban la abolición de la jubilación a los 60 años como una consecuencia inevitable del aumento de la esperanza de vida se deshicieran estrelladas contra la lucidez de la opinión pública. Desde el arranque mismo de la empresa manipulatoria, los portavoces de la UMP [el partido de Sarkozy] y los ministros buscaron la falsaria "despolitización" de la contrarreforma, so capa de pretender salvar el sistema por solidaridad. Precisaban disimular como fuera, bajo el camuflaje del "pragmatismo", una ofensiva regresiva alcance civilizatorio. El sistema de jubilaciones fundado en la solidaridad intergeneracional expresa una manera de vivir juntos incompatible con el imperio del cada quién para sí, un imperio en el que los ricos vivirían al abrigo de su escudo fiscal mientas la masa de los asalariados tendría que trabajar durante más tiempo para no ver disminuida su pensión y caer en el sumidero de la pobreza.
Todo se había concebido para hurtarse a un verdadero debate: una discusión parlamentaria por vía de urgencia comenzada a comienzos del verano, la odiosa diversión de que fueron víctimas algunos miles de gitanos rumanos instalados en nuestro país… De nada sirvió. La derecha asiste a su derrota ideológica a cuenta del asunto de las jubilaciones. Una amplia mayoría de franceses consideran el proyecto injusto e ineficaz. El apoyo a popular a las huelgas, la amplia participación en ellas y en las manifestaciones que vienen encadenándose desde comienzos de septiembre van in crescendo, como reflejan dos encuestas de opinión encargadas por L'Humanité: más del 70% de los franceses apoyan al movimiento para la defensa de la jubilación plena a los 60 años, dice la primera (CSA, 10 de octubre de 2010); y la segunda, realizada por IFOP, precisa que el 56% de los ciudadanos exige al presidente de la república que abra ya un diálogo con los sindicatos…
"Sarkozy está jodido, la juventud ha salido" (Sarkozy, t'est foutu, la jeunesse est dans la rue): esta consigna, repetida mil veces en las manifestaciones, despierta pésimos recuerdos en las esferas dirigentes de la derecha. La solidaridad intergeneracional se ha puesto en macha, como hace cuatro años, durante las luchas que rumbaron el proyecto de primer contrato de empleo, aquel contrato de baja estofa que pretendía precarizar todavía más a los jóvenes en busca de empleo. Esos jóvenes que se manifiestan ahora junto a sus padres han sido insultados por la gente que rodea al jefe de estado y expuestos al riesgo de una explosión de violencia con intervenciones policiales a las puertas de varios establecimientos escolares. ¿Dónde está la voluntad de evitar los desórdenes? ¿Dónde se agazapan las tentaciones de provocación? Resultaría gravísimo que este poder buscara la realización de sus objetivos y la imposición de su programa de contrarreforma –rechazada por todos los sindicatos y por una gran mayoría de los franceses— poniendo por obra una estrategia de tensión. ¿Dónde quedaría entonces el sentido de Estado? El recurso a la fuerza contra los adolescentes y contra los trabajadores de las refinerías no es un buen augurio. En un enfrentamiento de tal magnitud, que revela a las claras el carácter regresivo y antihumanista del capitalismo y de las políticas neoliberales, un gobierno tan vinculado a los círculos empresariales como el señor Woerth [ministro de trabajo de Sarkozy; T.] lo está a la señora Bettencourt [propietaria de l'Oreal, y una de las primeras fortunas de Francia; T.], no renunciará fácilmente a su embestida contra las jubilaciones, si no es capitulando ante la fuerza del número y ante la pertinencia de las ideas. Una y otra están del lado del mundo del trabajo y de la juventud.
Jean-Paul Piérot es el editorialista del veterano periódico del movimiento obrero francés L'Humanité, fundado antes de la I Guerra Mundial por Jean Jaurès.
Traducción para www.sinpermiso.info : Ventureta Vinyavella
París descarta el desabastecimiento de los aeropuertos. Doce refinerías siguen paralizadas
El éxito de la huelga francesa se decide en las gasolineras
Andrés Pérez
Público
El Gobierno francés replicó ayer con amenazas de cárcel a los trabajadores del sector de carburantes, que paralizan las refinerías del país con una huelga en defensa del sistema público de pensiones y en contra de retrasar la edad mínima de jubilación de 60 a 62 años y de 65 a 67 para cobrar la pensión completa.
Los militantes, que cuentan con apoyo de as manifestaciones y de los sondeos uno nuevo del Instituto Ifop indica que un 73% de franceses pide un nuevo proyecto de pensiones,anunciaron que endurecerán sus acciones, esta vez con apoyo de los camioneros.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, quiso ayer salvar el que era su talón de Aquiles más visible, el aeropuerto internacional de París Roissy/Charles De Gaulle. Quedaba queroseno en sus tanques sólo hasta el lunes . En la madrugada del domingo, un equipo de ejecutivos rompió la huelga del puerto de Le Havre (en el oeste del país) y reabrió las válvulas del oleoducto que alimenta París Roissy.
Mientras, el Estado y un capitán de gendarmería presentaron una "orden de requisición" para que el queroseno circulara, al paso del oleoducto por la refinería de Grandpuits, y amenazaron a los huelguistas de esa refinería ahora la única que funciona con cinco años de cárcel si se oponían.
Queroseno sin garantías
Según el Gobierno, ese gesto salva de la penuria inmediata al aeropuerto, que estaría ahora "perfectamente abastecido". Para los sindicalistas, que mantienen paralizadas 12 refinerías del país, la consecuencia es otra. El queroseno fue cargado sin las normas de seguridad, por personal no habilitado, y sin ser objeto de muestreo y análisis a causa de la huelga de los técnicos. Eso supone, según los sindicatos, que los aviones que repostan en Roissy despegan sin garantías sobre el combustible.
"Existe un gran problema de seguridad causado por la operación efectuada clandestinamente por un puñado de ejecutivos sin ninguna cualificación", dijo Philippe Saunier, secretario del sindicato CGT en la región de la terminal.
"En esas condiciones, los huelguistas que hasta ahora garantizaban la seguridad de la terminal y del oleoducto han decidido dejar a la dirección con sus responsabilidades. La seguridad ya no está garantizada en la terminal petrolera", explicó.
Esa situación augura un miércoles 20 de octubre particularmente movido en Roissy . Ese día está convocado el arranque de la huelga del personal de suelo de Air France, convocada por la CGT para ir relevando a otros sectores.
A causa del queroseno inseguro, los trabajadores aeroportuarios que no puedan declararse en huelga, sí podrán invocar el llamado derecho de retirada. Autoriza a todo trabajador a retirarse de su puesto de trabajo si tiene indicios de que no se reúnen las condiciones de seguridad necesarias.
En torno a las gasolineras, el pulso también empezaba a ponerse muy tenso . Según la cadena TF1, la televisión más próxima a Nicolas Sarkozy, más de la mitad del país ya está afectado por estaciones cerradas o con graves problemas de stock. Seis regiones estarían en estado crítico: Provenza Alpes Costa Azul, Ródano Alpes, País de Loira, Poitou Charentes, la región de París y Córcega.
En otras seis se registran dificultades. Son Midi Pyrenees, Limousin, Auvernia, Centro, Borgoña y Franco Condado. En las diez regiones restantes, la situación era juzgada normal, aunque había en ellas comarcas con gasolineras sin combustible.
Según el Ministerio de Transportes, un buque cisterna, el turco Fs Solene, debía partir en las próximas horas de un puerto español no identificado para ir a abastecer gasolineras de Córcega.
Suben los precios
La CGT anunció que reforzará a partir de esta noche "el juego del gato y el ratón" con los escuadrones de policía en los bloqueos montados en depósitos intermedios de carburante. Esta vez, los camioneros se sumarán a las acciones. Eso significa que las empresas de camiones cisternas españolas, italianas, belgas y alemanas que vuelven a aceptar contratos en Francia, lo hacen por su cuenta y riesgo. Se arriesgan a encontrar los depósitos cerrados o bloqueados por los piquetes de los camioneros franceses .
Quienes aún sufren buscando gasolina han podido constatar fuertes aumentos de los precios. El socialista Laurent Fabius denunció la actitud "escandalosa" de "ciertas compañías petroleras que han aprovechado para aumentar las tarifas".
Las movilizaciones de sectores industriales recibirán mañana el apoyo de una nueva jornada de manifestaciones ciudadanas.
La reforma no garantiza las pensiones
Las vacilaciones en el Senado y 18 modificaciones del proyecto de ley de pensiones prueban que la reforma de Sarkozy es manifiestamente mejorable. Pero, hasta ahora, no había reconocimiento oficial de ello. La primera señal oficial llegó anteayer: el ‘Informe Attali' sobre crecimiento y déficits, presentado a Sarkozy, reconoce que esta reforma no garantiza las pensiones públicas a partir de 2020.
Estudios de los sindicatos ya señalaban que, con la reforma, el régimen público estaría de nuevo en crisis en 2018. Mientras las centrales sindicales buscan que el capital contribuya a las pensiones, el ‘Informe Attali' opina lo contrario: quiere un proyecto de recorte de pensiones aún más ultraliberal.
¡¡¡SARKOZY, T'EST FOUTU, LA JEUNESSE EST DANS LA RUE!!!
El ejemplo francés. Se puede derribar la dictadura financiera
Franco Berardi
Il Manifesto
Lo que está sucediendo en Francia es extremadamente importante. Para todos. De este movimiento amplio, radical y decidido que se está desarrollando ya desde junio (que ha sacado a la calle a millones de personas, por cuatro ocasiones y en pocos meses) podría venir la primera respuesta victoriosa contra la dictadura financiera que se ha constituido en Europa tras la crisis griega y el diktat del directorio Trichet-Merkel-Sarkozy, y que aspira a imponer medidas unificadas de ataque contra el salario y contra la sociedad en nombre de la competitividad.
El movimiento francés contra la prolongación del trabajo y el retraso de las pensiones, reunido en la cuarta jornada de movilización general, gana fuerza y afronta el choque con el gobierno de Sarkozy.
Es la primera vez en Europa que un movimiento amplio toma como objetivo el dogma central de la prolongación del tiempo de vida-trabajo, sanctasanctórum del conformismo económico de la era tardo-liberal.
El dogma dice así: a causa de la prolongación del tiempo de vida y de la reducción de la natalidad, los países europeos se encaminan hacia una trágica situación, en la que unos pocos jóvenes deberán mantener a un montón de jubilados ociosos. Para evitarlo, debemos prolongar el tiempo de trabajo de los ancianos. A esta putada le llaman “pacto entre las generaciones”, y pretenden que todos creamos en la necesidad de trabajar durante más años para ayudar a la nueva generación.
Esta filosofía, impuesta por todos lados con la activa colaboración de las izquierdas y de los sindicatos, se basa en una premisa errónea, incluso falsa. Para empezar, la productividad media ha crecido cinco veces en los últimos cincuenta años. Con lo que la reducción de la unidad de trabajo no es un problema. Muchos menos jóvenes pueden producir tranquilamente lo necesario para muchos viejos, si la cuestión fuese sólo ésta. Pero no lo es en absoluto. Detrás del juego de las tres cartas se oculta, de hecho, un proyecto bien diferente, que consiste en imponer un aumento del tiempo de trabajo (más horas extraordinarias, pleno empleo de las instalaciones, sábado de trabajo, retraso indefinido de la edad de jubilación) y, en consecuencia, una reducción de la ocupación.
Con el cuento demográfico se aspira, pues, a mantener a los jóvenes en condiciones de subempleo, obligándoles a aceptar cualquier trabajo precario e infrapagado, mientras los ancianos se ven obligados a trabajar mucho más allá de la fecha establecida en su contrato originario de empleo.
La finalidad de la prolongación del tiempo de trabajo no tiene nada que ver con una exigencia productiva, sino que es la consecuencia de reglas financieras que actúan como una jaula, transformando en Europa la riqueza en miseria y la potencia en miedo. La desregulación sólo vale cuando sirve para atacar al salario, pero cuando sirve para aumentar la explotación, las reglas son, sin embargo, rigidísimas e indiscutibles.
Los trabajadores y los estudiantes franceses lo han entendido perfectamente. Han entendido que prolongar el tiempo de trabajo de los ancianos, en un periodo de reducción de la ocupación, significa reducir a los jóvenes a las condiciones del desempleo y el precariado. Si la sociedad francesa logra quebrar este dogma en Europa, se abrirá una fase nueva. En todas partes, empezando por Italia, podrá nacer un movimiento por la reducción del tiempo de vida-trabajo, por un adelanto de la edad de jubilación, por una reducción del horario semanal de trabajo.
Si se quiebra el dogma en ese punto, todo volverá a ser posible.
En la manifestación del sábado y, sobre todo, en las semanas que le sucederán, debemos tener claro que la cuestión planteada por la FIOM [1] (derechos laborales y defensa del salario) y la cuestión planteada por el movimiento de estudiantes e investigadores (recursos para la escuela pública, bloqueo de la devastadora reforma de Gelmini) no son, en absoluto, cuestiones italianas y no se pueden vencer como batallas nacionales. Sólo un movimiento europeo detendrá la ofensiva financiera contra la sociedad. Sólo un movimiento europeo nos liberará de los tiranuelos locales que llevan por nombre Tremonti o Berlusconi.
[1] Federación Italiana de Obreros Metalúrgicos.
Traducción del italiano: Diego L. Sanromán.
La contrarreforma neoliberal sólo capitulará ante la fuerza del número y la pertinencia de las ideas
Francia: el gallo gálico despierta de nuevo a los trabajadores europeos
Jean-Paul Piérot
Sin Permiso
Han bastado unos pocos meses para que los asaltos propagandísticos que presentaban la abolición de la jubilación a los 60 años como una consecuencia inevitable del aumento de la esperanza de vida se deshicieran, estrellados contra la lucidez de la opinión pública.
En el momento en que el conflicto que enfrenta a Nicolas Sarkozy con la mayoría del pueblo francés se agudiza, se ha recorrido ya un largo camino desde que el gobierno detallara su plan para retrasar dos años la edad de jubilación. Han bastado unos pocos meses para que los asaltos propagandísticos que presentaban la abolición de la jubilación a los 60 años como una consecuencia inevitable del aumento de la esperanza de vida se deshicieran estrelladas contra la lucidez de la opinión pública. Desde el arranque mismo de la empresa manipulatoria, los portavoces de la UMP [el partido de Sarkozy] y los ministros buscaron la falsaria "despolitización" de la contrarreforma, so capa de pretender salvar el sistema por solidaridad. Precisaban disimular como fuera, bajo el camuflaje del "pragmatismo", una ofensiva regresiva alcance civilizatorio. El sistema de jubilaciones fundado en la solidaridad intergeneracional expresa una manera de vivir juntos incompatible con el imperio del cada quién para sí, un imperio en el que los ricos vivirían al abrigo de su escudo fiscal mientas la masa de los asalariados tendría que trabajar durante más tiempo para no ver disminuida su pensión y caer en el sumidero de la pobreza.
Todo se había concebido para hurtarse a un verdadero debate: una discusión parlamentaria por vía de urgencia comenzada a comienzos del verano, la odiosa diversión de que fueron víctimas algunos miles de gitanos rumanos instalados en nuestro país… De nada sirvió. La derecha asiste a su derrota ideológica a cuenta del asunto de las jubilaciones. Una amplia mayoría de franceses consideran el proyecto injusto e ineficaz. El apoyo a popular a las huelgas, la amplia participación en ellas y en las manifestaciones que vienen encadenándose desde comienzos de septiembre van in crescendo, como reflejan dos encuestas de opinión encargadas por L'Humanité: más del 70% de los franceses apoyan al movimiento para la defensa de la jubilación plena a los 60 años, dice la primera (CSA, 10 de octubre de 2010); y la segunda, realizada por IFOP, precisa que el 56% de los ciudadanos exige al presidente de la república que abra ya un diálogo con los sindicatos…
"Sarkozy está jodido, la juventud ha salido" (Sarkozy, t'est foutu, la jeunesse est dans la rue): esta consigna, repetida mil veces en las manifestaciones, despierta pésimos recuerdos en las esferas dirigentes de la derecha. La solidaridad intergeneracional se ha puesto en macha, como hace cuatro años, durante las luchas que rumbaron el proyecto de primer contrato de empleo, aquel contrato de baja estofa que pretendía precarizar todavía más a los jóvenes en busca de empleo. Esos jóvenes que se manifiestan ahora junto a sus padres han sido insultados por la gente que rodea al jefe de estado y expuestos al riesgo de una explosión de violencia con intervenciones policiales a las puertas de varios establecimientos escolares. ¿Dónde está la voluntad de evitar los desórdenes? ¿Dónde se agazapan las tentaciones de provocación? Resultaría gravísimo que este poder buscara la realización de sus objetivos y la imposición de su programa de contrarreforma –rechazada por todos los sindicatos y por una gran mayoría de los franceses— poniendo por obra una estrategia de tensión. ¿Dónde quedaría entonces el sentido de Estado? El recurso a la fuerza contra los adolescentes y contra los trabajadores de las refinerías no es un buen augurio. En un enfrentamiento de tal magnitud, que revela a las claras el carácter regresivo y antihumanista del capitalismo y de las políticas neoliberales, un gobierno tan vinculado a los círculos empresariales como el señor Woerth [ministro de trabajo de Sarkozy; T.] lo está a la señora Bettencourt [propietaria de l'Oreal, y una de las primeras fortunas de Francia; T.], no renunciará fácilmente a su embestida contra las jubilaciones, si no es capitulando ante la fuerza del número y ante la pertinencia de las ideas. Una y otra están del lado del mundo del trabajo y de la juventud.
Jean-Paul Piérot es el editorialista del veterano periódico del movimiento obrero francés L'Humanité, fundado antes de la I Guerra Mundial por Jean Jaurès.
Traducción para www.sinpermiso.info : Ventureta Vinyavella
París descarta el desabastecimiento de los aeropuertos. Doce refinerías siguen paralizadas
El éxito de la huelga francesa se decide en las gasolineras
Andrés Pérez
Público
El Gobierno francés replicó ayer con amenazas de cárcel a los trabajadores del sector de carburantes, que paralizan las refinerías del país con una huelga en defensa del sistema público de pensiones y en contra de retrasar la edad mínima de jubilación de 60 a 62 años y de 65 a 67 para cobrar la pensión completa.
Los militantes, que cuentan con apoyo de as manifestaciones y de los sondeos uno nuevo del Instituto Ifop indica que un 73% de franceses pide un nuevo proyecto de pensiones,anunciaron que endurecerán sus acciones, esta vez con apoyo de los camioneros.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, quiso ayer salvar el que era su talón de Aquiles más visible, el aeropuerto internacional de París Roissy/Charles De Gaulle. Quedaba queroseno en sus tanques sólo hasta el lunes . En la madrugada del domingo, un equipo de ejecutivos rompió la huelga del puerto de Le Havre (en el oeste del país) y reabrió las válvulas del oleoducto que alimenta París Roissy.
Mientras, el Estado y un capitán de gendarmería presentaron una "orden de requisición" para que el queroseno circulara, al paso del oleoducto por la refinería de Grandpuits, y amenazaron a los huelguistas de esa refinería ahora la única que funciona con cinco años de cárcel si se oponían.
Queroseno sin garantías
Según el Gobierno, ese gesto salva de la penuria inmediata al aeropuerto, que estaría ahora "perfectamente abastecido". Para los sindicalistas, que mantienen paralizadas 12 refinerías del país, la consecuencia es otra. El queroseno fue cargado sin las normas de seguridad, por personal no habilitado, y sin ser objeto de muestreo y análisis a causa de la huelga de los técnicos. Eso supone, según los sindicatos, que los aviones que repostan en Roissy despegan sin garantías sobre el combustible.
"Existe un gran problema de seguridad causado por la operación efectuada clandestinamente por un puñado de ejecutivos sin ninguna cualificación", dijo Philippe Saunier, secretario del sindicato CGT en la región de la terminal.
"En esas condiciones, los huelguistas que hasta ahora garantizaban la seguridad de la terminal y del oleoducto han decidido dejar a la dirección con sus responsabilidades. La seguridad ya no está garantizada en la terminal petrolera", explicó.
Esa situación augura un miércoles 20 de octubre particularmente movido en Roissy . Ese día está convocado el arranque de la huelga del personal de suelo de Air France, convocada por la CGT para ir relevando a otros sectores.
A causa del queroseno inseguro, los trabajadores aeroportuarios que no puedan declararse en huelga, sí podrán invocar el llamado derecho de retirada. Autoriza a todo trabajador a retirarse de su puesto de trabajo si tiene indicios de que no se reúnen las condiciones de seguridad necesarias.
En torno a las gasolineras, el pulso también empezaba a ponerse muy tenso . Según la cadena TF1, la televisión más próxima a Nicolas Sarkozy, más de la mitad del país ya está afectado por estaciones cerradas o con graves problemas de stock. Seis regiones estarían en estado crítico: Provenza Alpes Costa Azul, Ródano Alpes, País de Loira, Poitou Charentes, la región de París y Córcega.
En otras seis se registran dificultades. Son Midi Pyrenees, Limousin, Auvernia, Centro, Borgoña y Franco Condado. En las diez regiones restantes, la situación era juzgada normal, aunque había en ellas comarcas con gasolineras sin combustible.
Según el Ministerio de Transportes, un buque cisterna, el turco Fs Solene, debía partir en las próximas horas de un puerto español no identificado para ir a abastecer gasolineras de Córcega.
Suben los precios
La CGT anunció que reforzará a partir de esta noche "el juego del gato y el ratón" con los escuadrones de policía en los bloqueos montados en depósitos intermedios de carburante. Esta vez, los camioneros se sumarán a las acciones. Eso significa que las empresas de camiones cisternas españolas, italianas, belgas y alemanas que vuelven a aceptar contratos en Francia, lo hacen por su cuenta y riesgo. Se arriesgan a encontrar los depósitos cerrados o bloqueados por los piquetes de los camioneros franceses .
Quienes aún sufren buscando gasolina han podido constatar fuertes aumentos de los precios. El socialista Laurent Fabius denunció la actitud "escandalosa" de "ciertas compañías petroleras que han aprovechado para aumentar las tarifas".
Las movilizaciones de sectores industriales recibirán mañana el apoyo de una nueva jornada de manifestaciones ciudadanas.
La reforma no garantiza las pensiones
Las vacilaciones en el Senado y 18 modificaciones del proyecto de ley de pensiones prueban que la reforma de Sarkozy es manifiestamente mejorable. Pero, hasta ahora, no había reconocimiento oficial de ello. La primera señal oficial llegó anteayer: el ‘Informe Attali' sobre crecimiento y déficits, presentado a Sarkozy, reconoce que esta reforma no garantiza las pensiones públicas a partir de 2020.
Estudios de los sindicatos ya señalaban que, con la reforma, el régimen público estaría de nuevo en crisis en 2018. Mientras las centrales sindicales buscan que el capital contribuya a las pensiones, el ‘Informe Attali' opina lo contrario: quiere un proyecto de recorte de pensiones aún más ultraliberal.
jueves, 10 de junio de 2010
Un llamamiento
Fijaos lo que dice el primo Boaventura. No me parece que el tono sea nada exagerado. Creo cómo él que nos han declarado la guerra y que han roto (los grandes capitalistas financieros y sus gobiernos) unos acuerdos que ya les eran tan favorables que dificilmente podían ser asumidos por las personas que quieren vivir dignamente. Creo que ya he escrito sobre esto. Es lo que Crane Brinton llamaba "la revuelta de los privilegiados". Y, según él, todas los períodos revolucionarios comienzan así... para sorpresa de propios y extraños. Se sabe que hay un descontento, un malestar latente, pero la oposición de izquierdas "oficial", por llamarla de alguna manera, ni se entera, ni las ve venir, ni se las cree, ni tiene la más mínima esperanza en ello... ni ganas. Cristalizará, precipitará.
"
¡Ciudadanos europeos, uníos!
Boaventura de Sousa Santos
La suerte está echada. El juego está claro y cuanto más tarde identifiquemos las nuevas reglas más elevado será el coste para los ciudadanos europeos. La lucha de clases ha regresado a Europa. Lo ha hecho en términos tan nuevos que los actores sociales están perplejos y paralizados. Como práctica política, la lucha de clases entre el trabajo y el capital nació en Europa y, tras muchos años de confrontación violenta, fue en Europa donde se dio de manera más equilibrada y donde dio sus frutos más favorables.
Los adversarios comprobaron que la institucionalización de la lucha sería mutuamente beneficiosa: el capital consentiría altos niveles de tributación y la intervención del Estado a cambio de no ver amenazada su prosperidad; los trabajadores conquistarían importantes derechos sociales a cambio de renunciar a una alternativa socialista. Así surgió la concertación social y sus resultados más envidiables: altos niveles de competitividad asociados a altos niveles de protección social; el modelo social europeo y el Estado del bienestar; la posibilidad, sin precedentes en la historia, de que los trabajadores y sus familias pudieran hacer planes de futuro a medio plazo —educación de los hijos, compra de vivienda—; la paz social; el continente con los niveles más bajos de desigualdad social.
Todo este sistema está al borde del colapso y los resultados son imprevisibles. El informe que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado sobre la economía española es una declaración de guerra: la acumulación histórica de las luchas sociales, de tantas y tan laboriosas negociaciones y de equilibrios tan duramente obtenidos, se echa por tierra con inaudita arrogancia y a España se le hace retroceder decenios en su historia: reducir drásticamente los salarios, destruir el sistema de pensiones, eliminar derechos laborales —para facilitar los despidos, reducir la indemnizaciones—. La misma receta se impondrá a Portugal, como ya se ha impuesto a Grecia y a otros países no sólo de Europa del sur.
Europa esta siendo víctima de una OPA [Oferta Pública de Adquisición] por parte del FMI, cocinada por los neoliberales que dominan la Unión Europea, de Merkel a Barroso, escondidos tras el FMI para no pagar los costes políticos de la devastación social. El sentido común neoliberal nos dice que la culpa es de la crisis, que estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades y que no hay dinero para tanto bienestar. Pero cualquier ciudadano medio entiende esto: si la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) calcula que 30.000 millones de dólares serían suficientes para resolver el problema del hambre en el mundo y los gobiernos insisten en que no hay dinero para ello, ¿cómo se explica que, de repente, hayan surgido 900.000 millones para rescatar al sistema financiero europeo?
La lucha de clases regresa bajo una nueva forma, aunque con la violencia de hace un siglo: esta vez es el capital financiero quien declara la guerra al trabajo. ¿Qué hacer? Habrá resistencia, pero para ser eficaz tiene que tener en cuenta dos hechos nuevos. En primer lugar, la fragmentación del trabajo y la sociedad de consumo dictarán la crisis de los sindicatos. Nunca los que trabajaron lo hicieron tanto y nunca les resultó tan difícil identificarse como trabajadores. La resistencia tendrá un pilar en los sindicatos, pero la lucha va a ser muy frágil si no es compartida en pie de igualdad por movimientos de mujeres, ambientalistas, consumidores, de derechos humanos, de inmigrantes, contra el racismo, la xenofobia y la homofobia. La crisis afecta a todos porque todos son trabajadores.
En segundo lugar no hay economías nacionales en Europa y, por tanto, la resistencia o es europea o no existe. Las luchas nacionales serán un blanco fácil de los que claman por la gobernabilidad, al mismo tiempo que desgobiernan. Los movimientos y organizaciones de toda Europa tienen que articularse para mostrar a los gobiernos que la estabilidad de los mercados no puede construirse sobre las ruinas de la estabilidad de las vidas de los ciudadanos y sus familias. No se trata de socialismo; es la demostración de que o la Unión Europea crea las condiciones para que el capital productivo se desvincule relativamente del capital financiero o el futuro es el fascismo, que deberá ser combatido por todos los medios.
Boaventura de Sousa Santos es sociólogo y profesor catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Coimbra (Portugal), Distinguished Legal Scholar de la Universidad de Wisconsin-Madison y Global Legal Scholar de la Universidad de Warwick.
"
¡Ciudadanos europeos, uníos!
Boaventura de Sousa Santos
La suerte está echada. El juego está claro y cuanto más tarde identifiquemos las nuevas reglas más elevado será el coste para los ciudadanos europeos. La lucha de clases ha regresado a Europa. Lo ha hecho en términos tan nuevos que los actores sociales están perplejos y paralizados. Como práctica política, la lucha de clases entre el trabajo y el capital nació en Europa y, tras muchos años de confrontación violenta, fue en Europa donde se dio de manera más equilibrada y donde dio sus frutos más favorables.
Los adversarios comprobaron que la institucionalización de la lucha sería mutuamente beneficiosa: el capital consentiría altos niveles de tributación y la intervención del Estado a cambio de no ver amenazada su prosperidad; los trabajadores conquistarían importantes derechos sociales a cambio de renunciar a una alternativa socialista. Así surgió la concertación social y sus resultados más envidiables: altos niveles de competitividad asociados a altos niveles de protección social; el modelo social europeo y el Estado del bienestar; la posibilidad, sin precedentes en la historia, de que los trabajadores y sus familias pudieran hacer planes de futuro a medio plazo —educación de los hijos, compra de vivienda—; la paz social; el continente con los niveles más bajos de desigualdad social.
Todo este sistema está al borde del colapso y los resultados son imprevisibles. El informe que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado sobre la economía española es una declaración de guerra: la acumulación histórica de las luchas sociales, de tantas y tan laboriosas negociaciones y de equilibrios tan duramente obtenidos, se echa por tierra con inaudita arrogancia y a España se le hace retroceder decenios en su historia: reducir drásticamente los salarios, destruir el sistema de pensiones, eliminar derechos laborales —para facilitar los despidos, reducir la indemnizaciones—. La misma receta se impondrá a Portugal, como ya se ha impuesto a Grecia y a otros países no sólo de Europa del sur.
Europa esta siendo víctima de una OPA [Oferta Pública de Adquisición] por parte del FMI, cocinada por los neoliberales que dominan la Unión Europea, de Merkel a Barroso, escondidos tras el FMI para no pagar los costes políticos de la devastación social. El sentido común neoliberal nos dice que la culpa es de la crisis, que estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades y que no hay dinero para tanto bienestar. Pero cualquier ciudadano medio entiende esto: si la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) calcula que 30.000 millones de dólares serían suficientes para resolver el problema del hambre en el mundo y los gobiernos insisten en que no hay dinero para ello, ¿cómo se explica que, de repente, hayan surgido 900.000 millones para rescatar al sistema financiero europeo?
La lucha de clases regresa bajo una nueva forma, aunque con la violencia de hace un siglo: esta vez es el capital financiero quien declara la guerra al trabajo. ¿Qué hacer? Habrá resistencia, pero para ser eficaz tiene que tener en cuenta dos hechos nuevos. En primer lugar, la fragmentación del trabajo y la sociedad de consumo dictarán la crisis de los sindicatos. Nunca los que trabajaron lo hicieron tanto y nunca les resultó tan difícil identificarse como trabajadores. La resistencia tendrá un pilar en los sindicatos, pero la lucha va a ser muy frágil si no es compartida en pie de igualdad por movimientos de mujeres, ambientalistas, consumidores, de derechos humanos, de inmigrantes, contra el racismo, la xenofobia y la homofobia. La crisis afecta a todos porque todos son trabajadores.
En segundo lugar no hay economías nacionales en Europa y, por tanto, la resistencia o es europea o no existe. Las luchas nacionales serán un blanco fácil de los que claman por la gobernabilidad, al mismo tiempo que desgobiernan. Los movimientos y organizaciones de toda Europa tienen que articularse para mostrar a los gobiernos que la estabilidad de los mercados no puede construirse sobre las ruinas de la estabilidad de las vidas de los ciudadanos y sus familias. No se trata de socialismo; es la demostración de que o la Unión Europea crea las condiciones para que el capital productivo se desvincule relativamente del capital financiero o el futuro es el fascismo, que deberá ser combatido por todos los medios.
Boaventura de Sousa Santos es sociólogo y profesor catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Coimbra (Portugal), Distinguished Legal Scholar de la Universidad de Wisconsin-Madison y Global Legal Scholar de la Universidad de Warwick.
sábado, 5 de junio de 2010
¿Por qué cambiar el nombre?
1.- Estoy leyendo por fin "Q". Thomas Muntzer fue siempre uno de mis personajes favoritos. Si hubiera sabido que "Q" recreaba su historia la hubiera buscado. Ahora me he tropezado con Wu Ming por segunda vez y ese tropiezo me ha llevado a "Q". Muntzer en alemán significa, creo, "acuñador".
2.- Acuñar: "Meter cuñas". Me gustaría ser capaz (que fuéramos capaces) de meter cuñas entre nuestro proyecto de vida y de ser y este sistema predador, insostenible, reaccionario, bloqueador, inmoral... para irnos separando de él. Me gustaría que fuéramos capaces (ser capaz) de ir metiendo cuñas en los intersticios del sistema para romperlo, hacerlo saltar, descomponerlo, desestructurarlo, dificultar o impedir su reproducción continua.
3.- Acuñar: "Ajustar unas cosas con otras, encajarlas entre sí". Creo que necesitamos ser capaces de encajar todo lo que se está creando y recreando en el campo de lo alternativo al sistema. Cada vez hay más... o yo lo percibo así. Pero sigue habiendo un terrible exceso de sectarismo. Y creo que necesitamos, además, encajar la creación y la resistencia.
4.- Acuñar: "Dar forma a expresiones o conceptos, especialmente cuando logran difusión o permanencia". Tal vez sea uno de los caminos para ajustar y encajar, para debilitar y suprimir las actitudes sectarias: nuevos conceptos radicales integradores, herramientas de construcción más comprensivas, más dúctiles... superadores de antiguas polémicas, capaces de situar a las ideas en su lugar auxiliar y a las conductas y actitudes arraigadas en opciones éticas en el suyo principal. Sin pretensiones. Sin culpas. Con seriedad.
2.- Acuñar: "Meter cuñas". Me gustaría ser capaz (que fuéramos capaces) de meter cuñas entre nuestro proyecto de vida y de ser y este sistema predador, insostenible, reaccionario, bloqueador, inmoral... para irnos separando de él. Me gustaría que fuéramos capaces (ser capaz) de ir metiendo cuñas en los intersticios del sistema para romperlo, hacerlo saltar, descomponerlo, desestructurarlo, dificultar o impedir su reproducción continua.
3.- Acuñar: "Ajustar unas cosas con otras, encajarlas entre sí". Creo que necesitamos ser capaces de encajar todo lo que se está creando y recreando en el campo de lo alternativo al sistema. Cada vez hay más... o yo lo percibo así. Pero sigue habiendo un terrible exceso de sectarismo. Y creo que necesitamos, además, encajar la creación y la resistencia.
4.- Acuñar: "Dar forma a expresiones o conceptos, especialmente cuando logran difusión o permanencia". Tal vez sea uno de los caminos para ajustar y encajar, para debilitar y suprimir las actitudes sectarias: nuevos conceptos radicales integradores, herramientas de construcción más comprensivas, más dúctiles... superadores de antiguas polémicas, capaces de situar a las ideas en su lugar auxiliar y a las conductas y actitudes arraigadas en opciones éticas en el suyo principal. Sin pretensiones. Sin culpas. Con seriedad.
domingo, 23 de mayo de 2010
Una propuesta seria para ahorrar gasto público y reducir el "peligro" político
No es que yo sea partidario acérrimo de ahorrar gasto público, pero me parece bien que las cuentas, las públicas y las privadas sean austeras. No olvidemos que las deudas, las mil y enrevesadas formas de deuda que el sistema ha inventado, para las personas, para las familias, para las empresas, para los estados.. son uno de los principales trucos para hacer cómplices. A veces activos, siempre, al menos, pasivos. Tú te endeudas y... tienes que tragar. Tú te hipotecas y la mente se te diluye.
El Estado (el sistema) tiene una multitud de gastos superfluos tan espectacular que sería sorprendente, si no fuera porque ya estamos hechxs a todo, que se atrevieran ni siquiera a mencionar la palabra ahorro. Desfachatez tras desfachatez terminamos por embotarnos.
Tampoco quiero que mi propuesta se interprete como un apoyo al sistema parlamentario, del que lo único bueno que se me ocurre decir es que a veces me hace reir, aunque sea con un cierto poso de dolor y amargura.
Sólo pretendo una pequeña contribución a la larga lista de otrxs "maneras" alternativas de afrontar la crisis: combatir el fraude fiscal, volver a centrar la fiscalidad en los impuestos directos progresivos, supresión del gasto militar, de la financiación a las iglesias, específicamente a la católica, recuperación del dinero destinado a "reflotar" las instituciones financieras... y un largo etcétera.
Vamos a la propuesta: Que cada partido tenga unx solx representante con tantos votos como votos haya obtenido o con tantos votos como representantes le hubieran correspondido. Mi interés actual por el sistema parlamentario no me lleva a dedicarle mucho tiempo al problema de la proporcionalidad, aunque me parece evidente que es una injusticia añadida... aunque secundaria.
Justifico mi propuesta argumentando que no se perdería absolutamente nada, ni siquiera desde la perspectiva del sistema. Al fin y al cabo todxs lxs representantes de un partido dicen lo mismo, sus variaciones de estilo discursivo son irrelevantes y, lo que es, según el propio sistema, sustancial, votan lo mismo. Así que ¿para qué queremos pagar unos centenares de diputadxs y todo el gasto añadido que eso lleva consigo?.
Podría argumentarse que la gente no les pondría rostro, que no se produciría la aparición continuada de nuevas "estrellas" mediáticas... pero siempre pueden inventarse otras artimañas para salir en los medios, sin necesidad de ser el o la representante de un partido. En realidad son ya los propios partidos quienes designan quiénes van a salir en los medios y a quiénes hay que convertir en "estrellas" mediáticas.
¿Qué ganaríamos? De entrada, un ahorro considerable de gasto superfluo. El presupuesto directo para las Cortes es de 230 millones de euros y, vamos a suponer, generosamente, que se necesitarían unos 30 millones con la fórmula aquí propuesta. Eso supondría un ahorro de 200 millones, que no es una cifra muy significativa salvo para el 95% de la población española.
Una ganancia añadida podría ser la mejora de la comunicación: un poco de higiene mental. Los actuales discursos, con aplausos, interrupciones, ruidos de fondo, comentarios "graciosos"... son tan manipulativos, tan incorrectos lingüísticamente y, lo que es peor, tan deprimentes que, supongo, la mente de lxs españolxs que los siguen, aunque sea a trocitos escogidos por su especial insignificancia, se vería más descansada, liberada de tan pesada carga... Una gran parte de lxs televidentes ha acabado por no saber el significado de la palabra diálogo y por entender que debatir es agredirse con cualquier medio que permita aplastar dialécticamente al adversario... con el inestimable concurso de los otros debates televisivos y los programas de cotilleo.
Una propuesta complementaria, que también supondría una contribución al ahorro, es que los debates no sean habitualmente verbales, sino escritos. Que se envíen entre sí, a los medios y a internet, sus argumentaciones y contraargumentaciones y que, para darle la inevitable solemnidad, sólo se junten para votar. Creo que al tener que escribir se esmerarían algo más, tanto en la sintaxis como en el léxico como, sobre todo, en los contenidos argumentales. Propondría que, necesariamente tuvieran que hacer un resumen breve, dos páginas, por ejemplo, a sabiendas de que eso es lo que se va a publicar.
No estaría de más que hubiera expertxs en manipulación que desentrañaran cuáles son las artimañas utilizadas en cada comunicación... y que éstxs tuvieran un buen acceso a la televisión pública... pero eso es claramente soñar sobre soñar.
Bueno, pues ahí queda eso: doscientos millones de ahorro e higiene mental colectiva, amén de una defensa del uso correcto de las lenguas y un posible aprendizaje masivo sobre defensas contra las manipulaciones.
Quiero creer que, dado que la clase política española se ha convertido según las encuestas en uno de los principales problemas para lxs españolxs, por encima del terrorismo, esta propuesta sería bien recibida e implicaría, además, importantes "beneficios colaterales" en este sentido.
El Estado (el sistema) tiene una multitud de gastos superfluos tan espectacular que sería sorprendente, si no fuera porque ya estamos hechxs a todo, que se atrevieran ni siquiera a mencionar la palabra ahorro. Desfachatez tras desfachatez terminamos por embotarnos.
Tampoco quiero que mi propuesta se interprete como un apoyo al sistema parlamentario, del que lo único bueno que se me ocurre decir es que a veces me hace reir, aunque sea con un cierto poso de dolor y amargura.
Sólo pretendo una pequeña contribución a la larga lista de otrxs "maneras" alternativas de afrontar la crisis: combatir el fraude fiscal, volver a centrar la fiscalidad en los impuestos directos progresivos, supresión del gasto militar, de la financiación a las iglesias, específicamente a la católica, recuperación del dinero destinado a "reflotar" las instituciones financieras... y un largo etcétera.
Vamos a la propuesta: Que cada partido tenga unx solx representante con tantos votos como votos haya obtenido o con tantos votos como representantes le hubieran correspondido. Mi interés actual por el sistema parlamentario no me lleva a dedicarle mucho tiempo al problema de la proporcionalidad, aunque me parece evidente que es una injusticia añadida... aunque secundaria.
Justifico mi propuesta argumentando que no se perdería absolutamente nada, ni siquiera desde la perspectiva del sistema. Al fin y al cabo todxs lxs representantes de un partido dicen lo mismo, sus variaciones de estilo discursivo son irrelevantes y, lo que es, según el propio sistema, sustancial, votan lo mismo. Así que ¿para qué queremos pagar unos centenares de diputadxs y todo el gasto añadido que eso lleva consigo?.
Podría argumentarse que la gente no les pondría rostro, que no se produciría la aparición continuada de nuevas "estrellas" mediáticas... pero siempre pueden inventarse otras artimañas para salir en los medios, sin necesidad de ser el o la representante de un partido. En realidad son ya los propios partidos quienes designan quiénes van a salir en los medios y a quiénes hay que convertir en "estrellas" mediáticas.
¿Qué ganaríamos? De entrada, un ahorro considerable de gasto superfluo. El presupuesto directo para las Cortes es de 230 millones de euros y, vamos a suponer, generosamente, que se necesitarían unos 30 millones con la fórmula aquí propuesta. Eso supondría un ahorro de 200 millones, que no es una cifra muy significativa salvo para el 95% de la población española.
Una ganancia añadida podría ser la mejora de la comunicación: un poco de higiene mental. Los actuales discursos, con aplausos, interrupciones, ruidos de fondo, comentarios "graciosos"... son tan manipulativos, tan incorrectos lingüísticamente y, lo que es peor, tan deprimentes que, supongo, la mente de lxs españolxs que los siguen, aunque sea a trocitos escogidos por su especial insignificancia, se vería más descansada, liberada de tan pesada carga... Una gran parte de lxs televidentes ha acabado por no saber el significado de la palabra diálogo y por entender que debatir es agredirse con cualquier medio que permita aplastar dialécticamente al adversario... con el inestimable concurso de los otros debates televisivos y los programas de cotilleo.
Una propuesta complementaria, que también supondría una contribución al ahorro, es que los debates no sean habitualmente verbales, sino escritos. Que se envíen entre sí, a los medios y a internet, sus argumentaciones y contraargumentaciones y que, para darle la inevitable solemnidad, sólo se junten para votar. Creo que al tener que escribir se esmerarían algo más, tanto en la sintaxis como en el léxico como, sobre todo, en los contenidos argumentales. Propondría que, necesariamente tuvieran que hacer un resumen breve, dos páginas, por ejemplo, a sabiendas de que eso es lo que se va a publicar.
No estaría de más que hubiera expertxs en manipulación que desentrañaran cuáles son las artimañas utilizadas en cada comunicación... y que éstxs tuvieran un buen acceso a la televisión pública... pero eso es claramente soñar sobre soñar.
Bueno, pues ahí queda eso: doscientos millones de ahorro e higiene mental colectiva, amén de una defensa del uso correcto de las lenguas y un posible aprendizaje masivo sobre defensas contra las manipulaciones.
Quiero creer que, dado que la clase política española se ha convertido según las encuestas en uno de los principales problemas para lxs españolxs, por encima del terrorismo, esta propuesta sería bien recibida e implicaría, además, importantes "beneficios colaterales" en este sentido.
jueves, 13 de mayo de 2010
Incrementar nuestro nivel de confrontación con el sistema. Hacia la Huelga General
Sigo teniendo poco que decir, salvo que no sé si es mayor mi indignación o mi desconcierto ante tanta mentira y tan basta. Creo que este artículo del profesor Navarro es bastante claro y está al alcance de cualquiera, aunque sea político o sindicalista oficialista profesional.
Lo que no se dice de la crisis
VICENÇ NAVARRO
La crisis que están viviendo algunos países mediterráneos –Grecia, Portugal y España– e Irlanda se está atribuyendo a su excesivo gasto público, que se supone ha creado un elevado déficit y una exuberante deuda pública, escollos que dificultan seriamente su recuperación económica. De ahí las recetas que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo (BCE) y el Consejo Europeo han estado imponiendo a aquellos países: hay que apretarse el cinturón y reducir el déficit y la deuda pública de una manera radical.
Es sorprendente que esta explicación haya alcanzado la dimensión de dogma, que se reproduce a base de fe (el omnipresente dogma liberal) y no a partir de una evidencia empírica. En realidad, ésta muestra lo profundamente errónea que es tal explicación de la crisis. Veamos los datos.
Todos estos países tienen los gastos públicos (incluyendo el gasto público social) más bajos de la UE-15, el grupo de países más ricos de la Unión Europea, al cual pertenecen. Mírese como se mire (bien gasto público como porcentaje del PIB; bien como gasto público per cápita; bien como porcentaje de la población adulta trabajando en el sector público), todos estos países están a la cola de la UE-15. Su sector público está subdesarrollado. Sus estados del bienestar, por ejemplo, están entre los menos desarrollados en la UE-15.
Una causa de esta pobreza del sector público es que, desde la Segunda Guerra Mundial, estos países han estado gobernados la mayoría del periodo por partidos profundamente conservadores, en estados con escasa sensibilidad social. Todos ellos tienen unos sistemas de recaudación de impuestos escasamente progresivos, con carga fiscal menor que el promedio de la UE-15 y con un enorme fraude fiscal (que oscila entre un 20 y un 25% de su PIB). Son estados que, además de tener escasa sensibilidad social, tienen escaso efecto redistributivo, por lo que son los que tienen mayores desigualdades de renta en la UE-15, desigualdades que se han acentuado a partir de políticas liberales llevadas a cabo por sus gobiernos. Como consecuencia, la capacidad adquisitiva de las clases populares se ha reducido notablemente, creando una economía basada en el crédito que, al colapsarse, ha provocado un enorme problema de escasez de demanda, causa de la recesión económica.
Es este tipo de Estado el que explica que, a pesar de que su deuda pública no sea descomunal (como erróneamente se presenta el caso de Grecia en los medios, cuya deuda es semejante al promedio de los países de la OCDE), surjan dudas de que tales estados puedan llegar a pagar su deuda, consecuencia de su limitada capacidad recaudatoria. Su déficit se debe, no al aumento excesivo del gasto público, sino a la disminución de los ingresos al Estado, resultado de la disminución de la actividad económica y su probada ineficacia en conseguir un aumento de los ingresos al Estado, debido a la resistencia de los poderes económicos y financieros.
Por otra parte, la falta de crédito se debe al excesivo poder del capital financiero y su influencia en la Unión Europea y sus estados miembros. Fue la banca la que, con sus comportamientos especulativos, fue creando burbujas que, al estallar, han generado los enormes problemas de falta de crédito. Y ahora están creando una nueva burbuja: la de la deuda pública. Su excesiva influencia sobre el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (este último mero instrumento de la banca) explica las enormes ayudas a los banqueros y accionistas, que están generando enormes beneficios. Consiguen abundante dinero del BCE a bajísimos intereses (1%), con el que compran bonos públicos que les dan una rentabilidad de hasta un 7% y un 10%, ayudados por sus agencias de cualificación (que tienen nula credibilidad, al haber definido a varios bancos como entidades con elevada salud financiera días antes de que colapsaran), que valoran negativamente los bonos públicos para conseguir mayores intereses. Añádase a ello los hedge funds, fondos de alto riesgo, que están especulando para que colapse el euro y que tienen su base en Europa, en el centro financiero de Londres, la City, llamada el “Wall Street Guantánamo”, porque su falta de supervisión pública es incluso menor (que ya es mucho decir) que la que se da en el centro financiero de EEUU.
Como bien ha dicho Joseph Stiglitz, con todos los fondos gastados para ayudar a los banqueros y accionistas se podrían haber creado bancos públicos que ya habrían resuelto los problemas de crédito que estamos experimentando (ver mi artículo “¿Por qué no banca pública?”, en www.vnavarro.org).
En realidad, es necesario y urgente que se reduzca el sobredimensionado sector financiero en el mundo, pues su excesivo desarrollo está dañando la economía real. Mientras la banca está pidiendo a las clases populares que se “aprieten el cinturón”, tales instituciones ni siquiera tienen cinturón. Dos años después de haber causado la crisis, todavía permanecen con la misma falta de control y regulación que causó la Gran Recesión.
El mayor problema hoy en la UE no es el elevado déficit o deuda (como dice la banca), sino el escaso crecimiento económico y el aumento del desempleo. Ello exige políticas de estímulo económico y crecimiento de empleo en toda la UE (y muy especialmente en los países citados en este artículo). No ha habido una crisis de las proporciones actuales en el siglo XX sin que haya habido un crecimiento notable del gasto público y de la deuda pública, que se ha ido amortizando a lo largo de los años a base de crecimiento económico. EEUU pagó su deuda, que le permitió salir de la Gran Depresión, en 30 años de crecimiento. El mayor obstáculo para que ello ocurra en la UE es el dominio del pensamiento liberal en el establishment político y mediático europeo, imponiendo políticas que serán ineficientes, además de innecesarias. Y todo para asegurar los beneficios de la banca. Así de claro.
Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University
Lo que no se dice de la crisis
VICENÇ NAVARRO
La crisis que están viviendo algunos países mediterráneos –Grecia, Portugal y España– e Irlanda se está atribuyendo a su excesivo gasto público, que se supone ha creado un elevado déficit y una exuberante deuda pública, escollos que dificultan seriamente su recuperación económica. De ahí las recetas que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo (BCE) y el Consejo Europeo han estado imponiendo a aquellos países: hay que apretarse el cinturón y reducir el déficit y la deuda pública de una manera radical.
Es sorprendente que esta explicación haya alcanzado la dimensión de dogma, que se reproduce a base de fe (el omnipresente dogma liberal) y no a partir de una evidencia empírica. En realidad, ésta muestra lo profundamente errónea que es tal explicación de la crisis. Veamos los datos.
Todos estos países tienen los gastos públicos (incluyendo el gasto público social) más bajos de la UE-15, el grupo de países más ricos de la Unión Europea, al cual pertenecen. Mírese como se mire (bien gasto público como porcentaje del PIB; bien como gasto público per cápita; bien como porcentaje de la población adulta trabajando en el sector público), todos estos países están a la cola de la UE-15. Su sector público está subdesarrollado. Sus estados del bienestar, por ejemplo, están entre los menos desarrollados en la UE-15.
Una causa de esta pobreza del sector público es que, desde la Segunda Guerra Mundial, estos países han estado gobernados la mayoría del periodo por partidos profundamente conservadores, en estados con escasa sensibilidad social. Todos ellos tienen unos sistemas de recaudación de impuestos escasamente progresivos, con carga fiscal menor que el promedio de la UE-15 y con un enorme fraude fiscal (que oscila entre un 20 y un 25% de su PIB). Son estados que, además de tener escasa sensibilidad social, tienen escaso efecto redistributivo, por lo que son los que tienen mayores desigualdades de renta en la UE-15, desigualdades que se han acentuado a partir de políticas liberales llevadas a cabo por sus gobiernos. Como consecuencia, la capacidad adquisitiva de las clases populares se ha reducido notablemente, creando una economía basada en el crédito que, al colapsarse, ha provocado un enorme problema de escasez de demanda, causa de la recesión económica.
Es este tipo de Estado el que explica que, a pesar de que su deuda pública no sea descomunal (como erróneamente se presenta el caso de Grecia en los medios, cuya deuda es semejante al promedio de los países de la OCDE), surjan dudas de que tales estados puedan llegar a pagar su deuda, consecuencia de su limitada capacidad recaudatoria. Su déficit se debe, no al aumento excesivo del gasto público, sino a la disminución de los ingresos al Estado, resultado de la disminución de la actividad económica y su probada ineficacia en conseguir un aumento de los ingresos al Estado, debido a la resistencia de los poderes económicos y financieros.
Por otra parte, la falta de crédito se debe al excesivo poder del capital financiero y su influencia en la Unión Europea y sus estados miembros. Fue la banca la que, con sus comportamientos especulativos, fue creando burbujas que, al estallar, han generado los enormes problemas de falta de crédito. Y ahora están creando una nueva burbuja: la de la deuda pública. Su excesiva influencia sobre el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (este último mero instrumento de la banca) explica las enormes ayudas a los banqueros y accionistas, que están generando enormes beneficios. Consiguen abundante dinero del BCE a bajísimos intereses (1%), con el que compran bonos públicos que les dan una rentabilidad de hasta un 7% y un 10%, ayudados por sus agencias de cualificación (que tienen nula credibilidad, al haber definido a varios bancos como entidades con elevada salud financiera días antes de que colapsaran), que valoran negativamente los bonos públicos para conseguir mayores intereses. Añádase a ello los hedge funds, fondos de alto riesgo, que están especulando para que colapse el euro y que tienen su base en Europa, en el centro financiero de Londres, la City, llamada el “Wall Street Guantánamo”, porque su falta de supervisión pública es incluso menor (que ya es mucho decir) que la que se da en el centro financiero de EEUU.
Como bien ha dicho Joseph Stiglitz, con todos los fondos gastados para ayudar a los banqueros y accionistas se podrían haber creado bancos públicos que ya habrían resuelto los problemas de crédito que estamos experimentando (ver mi artículo “¿Por qué no banca pública?”, en www.vnavarro.org).
En realidad, es necesario y urgente que se reduzca el sobredimensionado sector financiero en el mundo, pues su excesivo desarrollo está dañando la economía real. Mientras la banca está pidiendo a las clases populares que se “aprieten el cinturón”, tales instituciones ni siquiera tienen cinturón. Dos años después de haber causado la crisis, todavía permanecen con la misma falta de control y regulación que causó la Gran Recesión.
El mayor problema hoy en la UE no es el elevado déficit o deuda (como dice la banca), sino el escaso crecimiento económico y el aumento del desempleo. Ello exige políticas de estímulo económico y crecimiento de empleo en toda la UE (y muy especialmente en los países citados en este artículo). No ha habido una crisis de las proporciones actuales en el siglo XX sin que haya habido un crecimiento notable del gasto público y de la deuda pública, que se ha ido amortizando a lo largo de los años a base de crecimiento económico. EEUU pagó su deuda, que le permitió salir de la Gran Depresión, en 30 años de crecimiento. El mayor obstáculo para que ello ocurra en la UE es el dominio del pensamiento liberal en el establishment político y mediático europeo, imponiendo políticas que serán ineficientes, además de innecesarias. Y todo para asegurar los beneficios de la banca. Así de claro.
Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University
domingo, 28 de febrero de 2010
El padre de Blancanieves
Hace ya demasiado tiempo que no escribo nada aquí. Sí que escribo cosas en otros sitios... pero esto lo tengo abandonado. Probablemente porque no le veo mucha utilidad.
Hoy, sin embargo, acabo de leer, muy tardíamente también, "El padre de Blancanieves", de Belén Gopegui, y me han entrado ganas de hacer algún comentario y, sobre todo, de recomendar vivamente su lectura. Me parece una cosa muy seria, muy interesante y muy bien escrita.
Es raro que haya tardado tanto tiempo en leer esta novela, teniendo en cuenta que me han gustado bastante sus novelas anteriores. A veces, muchas veces, interviene el azar en más cosas de las que reconocemos.
Voy a enumerar algunas cosas que me han gustado, sin que el orden de la enumeración signifique un orden de importancia. Y voy a intentar hacerlo sin destripar la novela.
Me ha gustado el antidogmatismo, la complejidad, la presencia de la contradicción, de la duda, del cuestionamiento... Me ha parecido un hallazgo el personaje colectivo, aunque creo que le ha costado arrancar. Y ese tipo de colectivo de colectivos que se plantea la revolución por caminos tan heterodoxos y creativos se acerca mucho a mis sueños.
Me ha encantado esa búsqueda de otros caminos, esa conciencia de la dificultad, de la capacidad del sistema para generar complicidades, para cerrar vías, para reconvertir todo o casi todo en su propio alimento, en su propia reproducción...
El sentido de la dignidad, de la autonomía, de la libertad... especialmente éstos últimos, me han sorprendido gratamente. (Tal vez había, lo lamento, encasillado a la autora... ¡queda desencasillada!... y pido disculpas).
Toda la trama me parece sabia, atractiva, reflejo -tratado literariamente- de lo real actual, de cómo estamos.
Y finalmente, aunque no le guste el término a la autora, la esperanza, la esperanza ligada al compromiso y a la dignidad.
Hoy, sin embargo, acabo de leer, muy tardíamente también, "El padre de Blancanieves", de Belén Gopegui, y me han entrado ganas de hacer algún comentario y, sobre todo, de recomendar vivamente su lectura. Me parece una cosa muy seria, muy interesante y muy bien escrita.
Es raro que haya tardado tanto tiempo en leer esta novela, teniendo en cuenta que me han gustado bastante sus novelas anteriores. A veces, muchas veces, interviene el azar en más cosas de las que reconocemos.
Voy a enumerar algunas cosas que me han gustado, sin que el orden de la enumeración signifique un orden de importancia. Y voy a intentar hacerlo sin destripar la novela.
Me ha gustado el antidogmatismo, la complejidad, la presencia de la contradicción, de la duda, del cuestionamiento... Me ha parecido un hallazgo el personaje colectivo, aunque creo que le ha costado arrancar. Y ese tipo de colectivo de colectivos que se plantea la revolución por caminos tan heterodoxos y creativos se acerca mucho a mis sueños.
Me ha encantado esa búsqueda de otros caminos, esa conciencia de la dificultad, de la capacidad del sistema para generar complicidades, para cerrar vías, para reconvertir todo o casi todo en su propio alimento, en su propia reproducción...
El sentido de la dignidad, de la autonomía, de la libertad... especialmente éstos últimos, me han sorprendido gratamente. (Tal vez había, lo lamento, encasillado a la autora... ¡queda desencasillada!... y pido disculpas).
Toda la trama me parece sabia, atractiva, reflejo -tratado literariamente- de lo real actual, de cómo estamos.
Y finalmente, aunque no le guste el término a la autora, la esperanza, la esperanza ligada al compromiso y a la dignidad.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Una segunda revolución para Venezuela
Seguramente lo habréis leido, pero es que me ha gustado mucho esta entrevista. En la medida en que uno puede hacerse una idea desde lejos de lo que pasa en Venezuela a mí me parece que este análisis es acertado. Sigo pensando lo mismo que hace un año o así: convertir una revolución desde arriba en una revolución desde abajo es tremendamente difícil, pero no es totalmente imposible. Hay tantas y tan continuas trampas que parece imposible no caer en alguna de ellas y, por desgracia, caer en una da la impresión de que supone una deriva incontenible hacia nuevas burocracias, nuevos poderes sobre, nuevas elites... La primera condición imprescindible es, posiblemente, ser consciente de esta dificultad, no minimizar los riesgos de involución, de tergiversación, de que una cosa se convierta en su contraria, un intento de liberación integral en una nueva y más insidiosa subordinación. Hay otra cosa en la que he pensado hace poco: tal vez la mejor estrategia sea no tanto dedicarse a combatir el "poder sobre" de una persona o de una minoría, sino a fomentar el "poder para" de la mayoría. Es lo mismo, pero no es igual. Darle la vuelta, planteárselo en positivo, generar una dinámica de empoderamiento que se convierta en imparable, en incontenible... Bueno, esta es la entrevista con Roland Denis. Al final no sé si es más esperanzadora que preocupane o viceversa.
"Roland Denis es escritor y militante político venezolano. Su trayectoria ha estado siempre vinculada a los movimientos de base. Es autor de varios libros sobre la historia de las rebeliones sociales en su país (el último se titula Los fabricantes de rebelión; movimientos populares, chavismo y sociedad en los años 90). Entre 2002 y 2003 fue viceministro de Planificación y Desarrollo del gobierno Chávez.
Lo que ocurre en Venezuela no se puede entender si, más allá de la figura de Hugo Chávez, no se ve ni se valora el papel jugado por un movimiento de base sumamente rico y complejo, siempre en una relación problemática con el Estado. ¿Cuál es el punto actual en esa tensión entre las instituciones estatales y las nuevas instituciones de lo común?
¿Dónde arraiga el proceso político que se vive en Venezuela?
En los años 80 aparece un principio muy importante que es el principio del poder popular. No se hablaba de eso en los años 60, entonces se hablaba de luchas de liberación nacional. El modelo capitalista se cuestionaba desde fuera, simplemente visto como un esquema de explotación de los pueblos, donde nosotros como país, como nación, en una relación totalmente desigual y opresiva, salíamos perdiendo totalmente dentro de este orden internacional. Pero cuando aparece el principio del poder popular a finales de los años 80 se empieza a cuestionar desde dentro todo lo que es el modelo capitalista en sí mismo: desde el punto de vista de la mujer, de la salud, de la educación, de las relaciones de producción, de la división del trabajo, etc. Ahí comienza también un cuestionamiento del Estado como tal, ya no simplemente como Estado capitalista al que hay que oponer un Estado proletario, o como un Estado que supuestamente sería reflejo de los intereses de una clase social, sino del Estado mismo como máquina de poder, como división entre quien manda y quien obedece. Hay que entender que toda la programática de la revolución bolivariana es una programática profundamente libertaria, de ahí que aquí se hable abiertamente de la necesidad del desarrollo de otro poder completamente distinto, que tenga como base la capacidad de autogestión y autogobierno del pueblo como tal.
¿Y cómo se concreta esto?
En un proceso de organización desde abajo inédito en el mundo, que construye las bases para una economía alternativa y de cooperativas. Lo que llamamos una “democracia participativa y protagónica” basada en consejos comunales, Misiones, asambleas constituyentes, etc. Estamos hablando de la politización de una franja de la sociedad inmensa y esa politización exige de la existencia de órdenes de realidad, órdenes de poder, órdenes republicanos, completamente contrarios a lo que es el orden de Estado, a lo que son las relaciones políticas de dominio, a lo que son las relaciones de producción como tal, etc. Es una línea de acción que sigue estando ahí, incluso en la palabra del presidente, pero ahora queda cada vez más contrarrestada por la acción de una máquina burocrática, oligárquica y económica que la niega permanentemente.
¿Cómo?
Un ejemplo ilustrativo son las Misiones sociales. Las Misiones fueron concebidas en los años 2002-2003 como el nacimiento de un nuevo orden de Estado, de un nuevo poder completamente ajeno a la lógica burocrática. La militancia social se incorporó masivamente a este proceso. Pero la enorme capacidad rentaria del Estado en estos últimos años le ha dado mucho poder para cooptar trabajo militante. Las Misiones han perdido la visión de autonomía y de ruptura con la burocracia, se han institucionalizado. En general, una burocracia política ha capturado el lenguaje, la programática, la imaginería de esperanza que se desarrolló en los años 80 y 90 en este país.
¿Cómo se explica esa burocratización del impulso libertario?
Es difícil entender cómo un movimiento que hasta el año 2004 (cuando el Referéndum presidencial) tiene un comportamiento de dignidad auténtica y de profunda autonomía, se subordina a partir de entonces a las decisiones del Estado. ¿Cómo es posible que un movimiento popular haya puesto su deseo en el deseo del Otro? Lo planteo en los términos del psicoanálisis porque las claves políticas tradicionales no bastan para entenderlo: ¿cómo es posible que el movimiento popular apoye a candidatos a la gobernación o a la alcaldía que se sabe que son ladrones y traidores sólo porque el deseo de una cierta cúpula política le pide que ése sea su deseo? Es el esquema básico de la histeria.
¿Qué papel tiene la figura de Hugo Chávez ahí?
Decíamos lo curioso que es que una revolución que maneja códigos profundamente libertarios, socializantes y igualitarios tenga luego una tendencia hacia la burocratización. La figura de Hugo Chávez juega un papel contradictorio. Por un lado, es el liberador de un conjunto de señales de emancipación y cohesión hacia la gente. Por otro lado, es la figura que ha impedido, a través de su inmensa capacidad de liderazgo, que esa rebelión no llegue hasta el punto de romper el Estado tradicional venezolano, el Estado gomecista, el Estado que creó Juan Vicente Gómez, un Estado incuestionable. Con eso no quiero decir que entonces hay que agarrar y acabar con Hugo Chávez. Hugo Chávez es un símbolo. Si puede servir que sirva. Ahora, el problema es cómo ese símbolo lo aprovecha luego el aparato burocrático para estancar y paralizar totalmente las luchas reales de liberación.
¿Por ejemplo?
Si aquí manda el pueblo y Chávez es el pueblo, pues aquí manda Chávez. Por ejemplo se toma una fábrica y los obreros reclaman control obrero. Inmediatamente viene la gobernación a decirles: “señores, esto es un Estado socialista, el Estado revolucionario toma el mando de esta empresa, ustedes vuelven a sus tareas de obreros. Los sueldos los ponemos nosotros y los mandos los ponemos nosotros”. Eso es una acción contrarrevolucionaria por excelencia que todos los días se está dando en Venezuela. Esas circunstancias van debilitando propiamente lo que es en definitiva el alma de toda revolución que es la liberación espiritual de un pueblo de sus nudos de opresión antiquísimos.
¿Y qué papel juega en esa burocratización la confrontación con la derecha?
No hay una derecha al margen del Estado. La derecha es la expresión política de las clases y de los intereses dominantes dentro de una sociedad. Cuando afirmo que los intereses dominantes de la explotación y la opresión de los pueblos están presente dentro del gobierno hablo de una derecha endógena. Entonces, identificarla ¿es darle armas al enemigo? ¿Hay un enemigo y hay otro enemigo? Ahora se da aquí un fenómeno recurrente en las revoluciones. De pronto alguien dice: “cállate, no cuestiones, no critiques, porque si hablas le estás dando armas al enemigo”. En otras palabras, la revolución tiene que hacerse sobre la base del silencio y la quietud. Es una ley bastante curiosa ésa que dice que las cosas se van a transformar sobre la quietud de los elementos. Físicamente es imposible, porque para que las cosas se transformen tiene que haber un choque que permita reordenar el conjunto de los elementos de un todo. Pero aquí el mensaje es: “mientras te quedes absolutamente quieto y sólo juegues el papel de sujeto que obedece a unos mando perfectamente identificados, en esa medida se va a poder transformar la realidad”. Ese esquema absurdo lo construyen en Venezuela precisamente las burocracias, la derecha endógena. El 90% de los movimientos populares lo rechazan, pero no tienen una respuesta política al respecto.
¿Dónde depositas ahora tus esperanzas?
En el hecho de que las luchas sociales siguen vivas, así como la capacidad para imaginar que podemos vivir en una sociedad de libres e iguales. Todo eso está consolidado dentro de una franja muy importante de la población, yo diría que no menos del 20%. Esa esperanza produce tensiones de transformación en todos los aspectos de la sociedad. Empieza a emerger un movimiento de base de sindicatos, consejos de trabajadores y cooperativas que están rompiendo totalmente con las prácticas sindicales clásicas y las tentativas de centralización del movimiento obrero. Por otro lado, hay también un movimiento campesino y comunitario que empieza a presionar por todos lados cultural y políticamente. Yo creo que de alguna manera la memoria que ha quedado de estos 20 años de rebelión permanente nos va a dar el piso suficiente como para que se pueda romper definitivamente con todas estas costras que se han instalado dentro del poder de Estado, con esa cultura militarizada y burocratizada del poder.
Liberarse ahora, es decir, producir esa segunda rebelión antiburocrática, antijerárquica, igualitaria, autogobernante y autogestionaria, no va a ser fácil. Evidentemente no va a ser fácil por la propia composición orgánica de lo que es nuestra sociedad, es decir, una sociedad clientelar que necesita permanentemente del Estado, una población poco ligada a sistemas de producción eficiente, a un capital productivo importante (incluso en una sociedad capitalista productiva), una sociedad más bien de consumo, una sociedad de rebusque, una sociedad que no se pregunta a sí misma cómo producir nada, sino simplemente cómo se busca el dinero para consumir lo que se quiere consumir. Entonces, culturalmente, en ese sentido hay una brecha que tenemos que atravesar, pero en todo caso ahí está la historia: la distancia entre lo que son las determinaciones estructurales (culturales, etc.) de una sociedad y lo que son esos eventos mágicos que reinterpretan y hacen saltar la historia hacia otros niveles. En el caso particular de Venezuela se han dado cosas increíbles en ese sentido, que una sociedad tan descuartizada como la nuestra, tan empobrecida desde todo punto de vista, no sólo material, haya llegado hasta donde ha llegado parece inexplicable. Porque, ¿desde dónde se hace, cuál es el sujeto o la base material cultural que te garantiza eso? Bueno, sucedió porque sucedió y ahí estamos. Yo sigo apostando a esa magia de la historia que nos va a permitir en este momento sacarnos esta costra que ahora todo lo invade quitándole el oxígeno a lo que son los propósitos de liberación.
Han de desarrollarse movimientos. No es un problema de nadie en particular, ni nadie tiene la respuesta iluminada sobre eso. Sencillamente van a aparecer y en el momento en que aparezca el movimiento va a ser extraordinario porque va a sumar rapidísimo, va a multiplicar colectivo de una manera tan gigantesca como se dio precisamente en los años 80 y los años 90, donde pequeños fenómenos por su capacidad de condensación de lo que es la rabia colectiva tenían una capacidad de concentración de fuerza muy fuerte. Eso en cualquier momento va a suceder en Venezuela. ¿Cuándo se dará esa liberación espiritual? ¿La habrá? ¿No la habrá? Bueno, mi trabajo diario quiere contribuir a provocar las condiciones, al menos de debate, de organización, de movilidad, para que pueda darse. Esa es mi tarea y es la tarea de muchísimos que estamos todavía comprometidos históricamente con esta lucha.
El proceso de cooptación jamás ha sido un proceso total, esto es, uno no se convierte nunca en un sujeto absolutamente pasivo que simplemente recibe órdenes de un mando superior. Siempre quedan resquicios dentro de esa realidad desde los cuales se puede ir desarrollando una experiencia de autonomía, de autogestión, de autogobierno. Ese es el caso de muchos consejos comunales y, en general, de muchísimas expresiones de lo que es el movimiento popular organizado en este momento. Ahí hay una experiencia latente, que está en la piel de la gente y que en este momento es valiosísima. Una experiencia que no teníamos en absoluto hace diez años, así que no podemos decir que se haya perdido el tiempo en absoluto. La historia no se ha acabado definitivamente."
Roland Denis es un activista y escritor político independiente venezolano, de tendencia socialista libertaria
Fuente: SinPermiso
"Roland Denis es escritor y militante político venezolano. Su trayectoria ha estado siempre vinculada a los movimientos de base. Es autor de varios libros sobre la historia de las rebeliones sociales en su país (el último se titula Los fabricantes de rebelión; movimientos populares, chavismo y sociedad en los años 90). Entre 2002 y 2003 fue viceministro de Planificación y Desarrollo del gobierno Chávez.
Lo que ocurre en Venezuela no se puede entender si, más allá de la figura de Hugo Chávez, no se ve ni se valora el papel jugado por un movimiento de base sumamente rico y complejo, siempre en una relación problemática con el Estado. ¿Cuál es el punto actual en esa tensión entre las instituciones estatales y las nuevas instituciones de lo común?
¿Dónde arraiga el proceso político que se vive en Venezuela?
En los años 80 aparece un principio muy importante que es el principio del poder popular. No se hablaba de eso en los años 60, entonces se hablaba de luchas de liberación nacional. El modelo capitalista se cuestionaba desde fuera, simplemente visto como un esquema de explotación de los pueblos, donde nosotros como país, como nación, en una relación totalmente desigual y opresiva, salíamos perdiendo totalmente dentro de este orden internacional. Pero cuando aparece el principio del poder popular a finales de los años 80 se empieza a cuestionar desde dentro todo lo que es el modelo capitalista en sí mismo: desde el punto de vista de la mujer, de la salud, de la educación, de las relaciones de producción, de la división del trabajo, etc. Ahí comienza también un cuestionamiento del Estado como tal, ya no simplemente como Estado capitalista al que hay que oponer un Estado proletario, o como un Estado que supuestamente sería reflejo de los intereses de una clase social, sino del Estado mismo como máquina de poder, como división entre quien manda y quien obedece. Hay que entender que toda la programática de la revolución bolivariana es una programática profundamente libertaria, de ahí que aquí se hable abiertamente de la necesidad del desarrollo de otro poder completamente distinto, que tenga como base la capacidad de autogestión y autogobierno del pueblo como tal.
¿Y cómo se concreta esto?
En un proceso de organización desde abajo inédito en el mundo, que construye las bases para una economía alternativa y de cooperativas. Lo que llamamos una “democracia participativa y protagónica” basada en consejos comunales, Misiones, asambleas constituyentes, etc. Estamos hablando de la politización de una franja de la sociedad inmensa y esa politización exige de la existencia de órdenes de realidad, órdenes de poder, órdenes republicanos, completamente contrarios a lo que es el orden de Estado, a lo que son las relaciones políticas de dominio, a lo que son las relaciones de producción como tal, etc. Es una línea de acción que sigue estando ahí, incluso en la palabra del presidente, pero ahora queda cada vez más contrarrestada por la acción de una máquina burocrática, oligárquica y económica que la niega permanentemente.
¿Cómo?
Un ejemplo ilustrativo son las Misiones sociales. Las Misiones fueron concebidas en los años 2002-2003 como el nacimiento de un nuevo orden de Estado, de un nuevo poder completamente ajeno a la lógica burocrática. La militancia social se incorporó masivamente a este proceso. Pero la enorme capacidad rentaria del Estado en estos últimos años le ha dado mucho poder para cooptar trabajo militante. Las Misiones han perdido la visión de autonomía y de ruptura con la burocracia, se han institucionalizado. En general, una burocracia política ha capturado el lenguaje, la programática, la imaginería de esperanza que se desarrolló en los años 80 y 90 en este país.
¿Cómo se explica esa burocratización del impulso libertario?
Es difícil entender cómo un movimiento que hasta el año 2004 (cuando el Referéndum presidencial) tiene un comportamiento de dignidad auténtica y de profunda autonomía, se subordina a partir de entonces a las decisiones del Estado. ¿Cómo es posible que un movimiento popular haya puesto su deseo en el deseo del Otro? Lo planteo en los términos del psicoanálisis porque las claves políticas tradicionales no bastan para entenderlo: ¿cómo es posible que el movimiento popular apoye a candidatos a la gobernación o a la alcaldía que se sabe que son ladrones y traidores sólo porque el deseo de una cierta cúpula política le pide que ése sea su deseo? Es el esquema básico de la histeria.
¿Qué papel tiene la figura de Hugo Chávez ahí?
Decíamos lo curioso que es que una revolución que maneja códigos profundamente libertarios, socializantes y igualitarios tenga luego una tendencia hacia la burocratización. La figura de Hugo Chávez juega un papel contradictorio. Por un lado, es el liberador de un conjunto de señales de emancipación y cohesión hacia la gente. Por otro lado, es la figura que ha impedido, a través de su inmensa capacidad de liderazgo, que esa rebelión no llegue hasta el punto de romper el Estado tradicional venezolano, el Estado gomecista, el Estado que creó Juan Vicente Gómez, un Estado incuestionable. Con eso no quiero decir que entonces hay que agarrar y acabar con Hugo Chávez. Hugo Chávez es un símbolo. Si puede servir que sirva. Ahora, el problema es cómo ese símbolo lo aprovecha luego el aparato burocrático para estancar y paralizar totalmente las luchas reales de liberación.
¿Por ejemplo?
Si aquí manda el pueblo y Chávez es el pueblo, pues aquí manda Chávez. Por ejemplo se toma una fábrica y los obreros reclaman control obrero. Inmediatamente viene la gobernación a decirles: “señores, esto es un Estado socialista, el Estado revolucionario toma el mando de esta empresa, ustedes vuelven a sus tareas de obreros. Los sueldos los ponemos nosotros y los mandos los ponemos nosotros”. Eso es una acción contrarrevolucionaria por excelencia que todos los días se está dando en Venezuela. Esas circunstancias van debilitando propiamente lo que es en definitiva el alma de toda revolución que es la liberación espiritual de un pueblo de sus nudos de opresión antiquísimos.
¿Y qué papel juega en esa burocratización la confrontación con la derecha?
No hay una derecha al margen del Estado. La derecha es la expresión política de las clases y de los intereses dominantes dentro de una sociedad. Cuando afirmo que los intereses dominantes de la explotación y la opresión de los pueblos están presente dentro del gobierno hablo de una derecha endógena. Entonces, identificarla ¿es darle armas al enemigo? ¿Hay un enemigo y hay otro enemigo? Ahora se da aquí un fenómeno recurrente en las revoluciones. De pronto alguien dice: “cállate, no cuestiones, no critiques, porque si hablas le estás dando armas al enemigo”. En otras palabras, la revolución tiene que hacerse sobre la base del silencio y la quietud. Es una ley bastante curiosa ésa que dice que las cosas se van a transformar sobre la quietud de los elementos. Físicamente es imposible, porque para que las cosas se transformen tiene que haber un choque que permita reordenar el conjunto de los elementos de un todo. Pero aquí el mensaje es: “mientras te quedes absolutamente quieto y sólo juegues el papel de sujeto que obedece a unos mando perfectamente identificados, en esa medida se va a poder transformar la realidad”. Ese esquema absurdo lo construyen en Venezuela precisamente las burocracias, la derecha endógena. El 90% de los movimientos populares lo rechazan, pero no tienen una respuesta política al respecto.
¿Dónde depositas ahora tus esperanzas?
En el hecho de que las luchas sociales siguen vivas, así como la capacidad para imaginar que podemos vivir en una sociedad de libres e iguales. Todo eso está consolidado dentro de una franja muy importante de la población, yo diría que no menos del 20%. Esa esperanza produce tensiones de transformación en todos los aspectos de la sociedad. Empieza a emerger un movimiento de base de sindicatos, consejos de trabajadores y cooperativas que están rompiendo totalmente con las prácticas sindicales clásicas y las tentativas de centralización del movimiento obrero. Por otro lado, hay también un movimiento campesino y comunitario que empieza a presionar por todos lados cultural y políticamente. Yo creo que de alguna manera la memoria que ha quedado de estos 20 años de rebelión permanente nos va a dar el piso suficiente como para que se pueda romper definitivamente con todas estas costras que se han instalado dentro del poder de Estado, con esa cultura militarizada y burocratizada del poder.
Liberarse ahora, es decir, producir esa segunda rebelión antiburocrática, antijerárquica, igualitaria, autogobernante y autogestionaria, no va a ser fácil. Evidentemente no va a ser fácil por la propia composición orgánica de lo que es nuestra sociedad, es decir, una sociedad clientelar que necesita permanentemente del Estado, una población poco ligada a sistemas de producción eficiente, a un capital productivo importante (incluso en una sociedad capitalista productiva), una sociedad más bien de consumo, una sociedad de rebusque, una sociedad que no se pregunta a sí misma cómo producir nada, sino simplemente cómo se busca el dinero para consumir lo que se quiere consumir. Entonces, culturalmente, en ese sentido hay una brecha que tenemos que atravesar, pero en todo caso ahí está la historia: la distancia entre lo que son las determinaciones estructurales (culturales, etc.) de una sociedad y lo que son esos eventos mágicos que reinterpretan y hacen saltar la historia hacia otros niveles. En el caso particular de Venezuela se han dado cosas increíbles en ese sentido, que una sociedad tan descuartizada como la nuestra, tan empobrecida desde todo punto de vista, no sólo material, haya llegado hasta donde ha llegado parece inexplicable. Porque, ¿desde dónde se hace, cuál es el sujeto o la base material cultural que te garantiza eso? Bueno, sucedió porque sucedió y ahí estamos. Yo sigo apostando a esa magia de la historia que nos va a permitir en este momento sacarnos esta costra que ahora todo lo invade quitándole el oxígeno a lo que son los propósitos de liberación.
Han de desarrollarse movimientos. No es un problema de nadie en particular, ni nadie tiene la respuesta iluminada sobre eso. Sencillamente van a aparecer y en el momento en que aparezca el movimiento va a ser extraordinario porque va a sumar rapidísimo, va a multiplicar colectivo de una manera tan gigantesca como se dio precisamente en los años 80 y los años 90, donde pequeños fenómenos por su capacidad de condensación de lo que es la rabia colectiva tenían una capacidad de concentración de fuerza muy fuerte. Eso en cualquier momento va a suceder en Venezuela. ¿Cuándo se dará esa liberación espiritual? ¿La habrá? ¿No la habrá? Bueno, mi trabajo diario quiere contribuir a provocar las condiciones, al menos de debate, de organización, de movilidad, para que pueda darse. Esa es mi tarea y es la tarea de muchísimos que estamos todavía comprometidos históricamente con esta lucha.
El proceso de cooptación jamás ha sido un proceso total, esto es, uno no se convierte nunca en un sujeto absolutamente pasivo que simplemente recibe órdenes de un mando superior. Siempre quedan resquicios dentro de esa realidad desde los cuales se puede ir desarrollando una experiencia de autonomía, de autogestión, de autogobierno. Ese es el caso de muchos consejos comunales y, en general, de muchísimas expresiones de lo que es el movimiento popular organizado en este momento. Ahí hay una experiencia latente, que está en la piel de la gente y que en este momento es valiosísima. Una experiencia que no teníamos en absoluto hace diez años, así que no podemos decir que se haya perdido el tiempo en absoluto. La historia no se ha acabado definitivamente."
Roland Denis es un activista y escritor político independiente venezolano, de tendencia socialista libertaria
Fuente: SinPermiso
jueves, 5 de noviembre de 2009
Hacia el modelo italiano
Éstas son unas reflexiones de Albert Recio en "Mientras tanto". He seleccionado una de las partes que me parece de particular interés. La cuestión es si el destape de la corrupción generalizada (o muy extendida, para ser más precisos) es el comienzo de una regeneración de la política española o, por el contrario, el principio de la berlusconización de la misma.
Parece, no sé si me equivoco, que está escrito en clave electoral... más en qué podemos hacer ahora mismo con la política realmente existente que en cómo construir otra cosa radicalmente diferente. Pero, a pesar de posibles desacuerdos, me parece que contiene muchas cosas valiosas y que puede ser, además, interesante reflexionar sobre él y... criticarlo desde lo que se comparte.
(Perdonad que no esté muy escribidor y mis últimas entradas son más bien inclusión de artículos interesantes... pero así están las cosas... Y, de todas formas, tampoco creo que esto lo lea mucha gente).
Este es el texto:
"Estamos ante una situación realmente peligrosa. E Italia vuelve a ser un espejo en el que mirarse y reflexionar. Allí la crisis de Tangentópolis lejos de traducirse en una regeneración de la política abrió el paso al berlusconismo y la crisis de la izquierda. En una sociedad con tanta incultura política como la española, con un tan claro predominio de medios de propaganda más que de comunicación, con una malla tan debilitada de instituciones intermedias, el fantasma del populismo está a la vuelta de la esquina. No hace falta que alcance una elevada movilización, le puede bastar para imponerse el complemento de la apatía política de muchas personas desencantadas. Y detrás del populismo está la combinación de demagogia, autoritarismo y corrupción que puede convertirse en endémica.
Es hora de levantar un movimiento social que genere otro discurso y otra política. Difícilmente procederá de los partidos, la mayoría inmersos en su propio autismo y sus inercias. Incluso el conglomerado Izquierda Unida-Iniciativa Verds, el único que no ha sucumbido a la atracción fatal del mercado corrupto, está demasiado inmerso en sus propias dinámicas (la defensa de las esencias y el burocratismo de unos, o la pelea fratricida y un cálculo político a menudo más pendiente de alianzas institucionales que de otra cosa) como para pensar que esté en condiciones de liderar una propuesta de cambio. Hay que partir del supuesto de que dependemos de nuestras propias fuerzas, las de todas aquellas personas que aspiramos a que la acción política sea fundamentalmente defensa de los intereses públicos, las de quienes consideramos que el enriquecimiento no es la razón fundamental de nuestra vida social, las de los que aspiramos a una democracia realmente participativa, deliberativa e inclusiva, las de quienes exigimos que se controlen los desmanes que unos pocos realizan a costa de la mayoría.
Es hora de que esta legión de activistas y personas de buena fe hagan oír su voz, generen una presión sobre quienes aspiran a ser representantes y exijan cambios, pues la movilización social también influye en los comportamientos individuales (por eso el individualismo anómico es tan funcional al neoliberalismo) y la creación de actitudes morales no es ajena a la forma en que somos vistos, criticados, valorados por nuestro entorno. Las transformaciones suelen surgir cuando la realidad social las hace inevitables.
Hay que ser capaces de superar sectarismos y buscar un espacio común que permita cuanto menos introducir algunos elementos de regeneración social. Y mi modesta sugerencia es que éstos no sólo tienen que pasar por exigencias de moralidad pública (insoslayables), de reformas en la esfera política (trasparencia, limitaciones al gasto electoral, financiación de partidos....), sino también por cambios en la esfera económica. Tanto en el funcionamiento del sector público como en la orientación de la actividad productiva. Porque mi hipótesis de partida es que el mismo modelo que nos ha conducido a la crisis y la incertidumbre actuales está en la base de la epidemia de corrupción que se hará endémica… si seguimos prefiriendo ser críticos de sillón antes que modestos activistas por el cambio social."
Parece, no sé si me equivoco, que está escrito en clave electoral... más en qué podemos hacer ahora mismo con la política realmente existente que en cómo construir otra cosa radicalmente diferente. Pero, a pesar de posibles desacuerdos, me parece que contiene muchas cosas valiosas y que puede ser, además, interesante reflexionar sobre él y... criticarlo desde lo que se comparte.
(Perdonad que no esté muy escribidor y mis últimas entradas son más bien inclusión de artículos interesantes... pero así están las cosas... Y, de todas formas, tampoco creo que esto lo lea mucha gente).
Este es el texto:
"Estamos ante una situación realmente peligrosa. E Italia vuelve a ser un espejo en el que mirarse y reflexionar. Allí la crisis de Tangentópolis lejos de traducirse en una regeneración de la política abrió el paso al berlusconismo y la crisis de la izquierda. En una sociedad con tanta incultura política como la española, con un tan claro predominio de medios de propaganda más que de comunicación, con una malla tan debilitada de instituciones intermedias, el fantasma del populismo está a la vuelta de la esquina. No hace falta que alcance una elevada movilización, le puede bastar para imponerse el complemento de la apatía política de muchas personas desencantadas. Y detrás del populismo está la combinación de demagogia, autoritarismo y corrupción que puede convertirse en endémica.
Es hora de levantar un movimiento social que genere otro discurso y otra política. Difícilmente procederá de los partidos, la mayoría inmersos en su propio autismo y sus inercias. Incluso el conglomerado Izquierda Unida-Iniciativa Verds, el único que no ha sucumbido a la atracción fatal del mercado corrupto, está demasiado inmerso en sus propias dinámicas (la defensa de las esencias y el burocratismo de unos, o la pelea fratricida y un cálculo político a menudo más pendiente de alianzas institucionales que de otra cosa) como para pensar que esté en condiciones de liderar una propuesta de cambio. Hay que partir del supuesto de que dependemos de nuestras propias fuerzas, las de todas aquellas personas que aspiramos a que la acción política sea fundamentalmente defensa de los intereses públicos, las de quienes consideramos que el enriquecimiento no es la razón fundamental de nuestra vida social, las de los que aspiramos a una democracia realmente participativa, deliberativa e inclusiva, las de quienes exigimos que se controlen los desmanes que unos pocos realizan a costa de la mayoría.
Es hora de que esta legión de activistas y personas de buena fe hagan oír su voz, generen una presión sobre quienes aspiran a ser representantes y exijan cambios, pues la movilización social también influye en los comportamientos individuales (por eso el individualismo anómico es tan funcional al neoliberalismo) y la creación de actitudes morales no es ajena a la forma en que somos vistos, criticados, valorados por nuestro entorno. Las transformaciones suelen surgir cuando la realidad social las hace inevitables.
Hay que ser capaces de superar sectarismos y buscar un espacio común que permita cuanto menos introducir algunos elementos de regeneración social. Y mi modesta sugerencia es que éstos no sólo tienen que pasar por exigencias de moralidad pública (insoslayables), de reformas en la esfera política (trasparencia, limitaciones al gasto electoral, financiación de partidos....), sino también por cambios en la esfera económica. Tanto en el funcionamiento del sector público como en la orientación de la actividad productiva. Porque mi hipótesis de partida es que el mismo modelo que nos ha conducido a la crisis y la incertidumbre actuales está en la base de la epidemia de corrupción que se hará endémica… si seguimos prefiriendo ser críticos de sillón antes que modestos activistas por el cambio social."
domingo, 25 de octubre de 2009
Hoy ha sido un gran día
Hoy, domingo, 25 de octubre de 2009, ha sido, para mí, un gran día: se ha realizado en Alburquerque el primer mercado de trueque, supongo, de su historia. La acogida de la gente pequeña y mayor ha sido sorprendente. Desde el primer momento entraron en materia, apenas estuvieron rondando unos minutos... y la voz se debe haber corrido lo suficiente como para esperar el próximo 22 de noviembre una asistencia y participación masivas. Ese día voy con mi bolsón cargado de cosas que no uso y que quiero trocar, seguro... y aunque no me lleve nada, comparto. Besos a quienes han hecho posible esta iniciativa, especialmente a Noelia... y a Migue. Gracias. Me he encontrado esto, que me ha parecido interesante... aunque, a ratos, complicado, y os lo quiero regalar a lxs dos. Es del colectivo que editó lo de la Universidad Trashumante.
Por el Colectivo Situaciones
Este breve escrito sobre las redes de trueque en Argentina agrupa un conjunto de hipótesis –más que provisorias- de una investigación aún inconclusa: se trata sólo de borradores de trabajo que aquí presentamos como un anexo a pedido de la editorial Virus. Más allá de la improvisación que estos apuntes implican, es necesario remarcar la complejidad y la extensión del fenómeno del trueque, que se despliega en todo el país y ocupa a siete millones de personas. Por lo tanto, no se trata de una experiencia marginal, sino de la forma específica en que millones de personas resuelven buena parte de su existencia. A la vez, no es sólo una modalidad de supervivencia, sino más bien otro modo de vida que intenta constituirse más allá de la omnipresencia del mercado y del Estado. Actualmente la experiencia del trueque atraviesa una profunda crisis como consecuencia del crecimiento inédito que experimentó tras la debacle económica de diciembre. Intentamos esbozar aquí algunos de esos problemas.
1
El primer club de trueque nació el primero de mayo de 1995, en Bernal, al sur de la provincia de Buenos Aires. Sus fundadores pertenecían a un grupo ecologista llamado Programa de Autosuficiencia Regional, que trabajaban desde fines de la década del ochenta en emprendimientos productivos autosustentables. La experiencia tiene su mito fundador: cuentan que todo comenzó con la abundante cosecha de zapallos que se produjo tras plantar algunas semillas en una pequeña terraza. Su dueño –uno de los tres fundadores- empezó a repartir zapallos entre los vecinos y éstos, a su vez, a darle productos a cambio.
En 1996 ya existían 17 clubes, que pasaron a ser 40 en 1997, 83 en 1998, 200 en 1999, y en el 2000 crecieron a 400. Además, se incorporaron dos redes que ya existían pero pasaron a reorganizarse alrededor del trueque: por un lado, la experiencia empresaria de la Red de Profesionales, que ayudó a potenciar iniciativas, y por otra parte la Red de Intercambio de Saberes y Cibernética Social que hizo importantes aportes metodológicos, incorporando los intercambios de saberes como una nueva modalidad y poniendo énfasis en la capacitación permanente como condición para el crecimiento de la red.
En un principio, el intercambio de productos era realizado a través de la inscripción en planillas de lo producido y lo consumido por cada prosumidor (término que sintetiza la característica fundante de quienes trocan: son productores y consumidores a la vez), las que luego eran volcadas a una base de datos informatizada con la cual se regulaba el intercambio. Con el crecimiento de la experiencia este método fue insuficiente, no sólo porque volvía casi imposible el trabajo y la manipulación de semejante complejidad de flujos de intercambio, también porque se tendía a centralizar el comando de la información en el club de Bernal, donde desde el principio se hacía la contabilidad.
Lo que originalmente fue el surgimiento de clubes locales se constituyó luego como una red (Red Global del Trueque) articulada de numerosos nodos (clubes de trueque), fundamentalmente a partir de la invención de una moneda social (crédito) que permitió la conexión entre los distintos nodos. Sin embargo, hoy también persiste el trueque simple o directo: se intercambian clases de inglés por ropa o dulces caseros por el diseño de etiquetas para esos mismos frascos.
El 2001 fue el año de la explosión: los nodos se multiplicaron hasta llegar a los 1800, y entre diciembre de 2001 y marzo del 2002 llegan a constituirse 5.000. La red se extiende a todo el país. Se calcula que tres millones de argentinos viven de los intercambios que realizan en el trueque y otros tantos millones participan de él ocasionalmente.
La crisis económica fue el desencadenante de tal “engorde”: a partir de la imposición del “corralito” financiero en diciembre junto a la creciente recesión y los aumentos de precios de los alimentos empezaron a sumarse 5.000 personas por día a la red.
2.
Partimos de una hipótesis que sintetiza el por qué de nuestra investigación en las redes del trueque (habría que tener en cuenta la existencia de otros procesos paralelos -y diferentes- aunque emparentados a través de elementos, como son las compras comunitarias que realizan algunas asambleas barriales, las diversas experiencias productivas desarrolladas por determinados movimientos de trabajadores desocupados y la ocupación de fábricas por parte de los obreros una vez que sus dueños deciden cerrarlas por improductivas):
El nuevo protagonismo social en sus múltiples formas tiene un desafío: su producción y reproducción social; es decir: la socialización del hacer en sentido material. Desde esta perspectiva, el desarrollo de las de experiencias radicales depende hoy de sus capacidades de construir y vincularse con redes alternativas de producción material. Si el proceso abierto el 19 y 20 de diciembre instituyó una negación radical de las formas de la política existentes, el despliegue de esa negatividad -o, diríamos, su positividad- implica el desarrollo de otras formas de relación social[1], de otras formas de existencia: no subordinadas al capital, más allá de la exclusión capitalista y que intentan no ser recapturadas o reabsorbidas[2]. En síntesis: las formas de sociabilidad alternativa tienen ante sí la prueba de concebir y construir formas de organización que vayan más allá de la discusión colectiva y democrática –aparecida y afirmada en el proceso asambleario- y que impliquen prácticas que comportan una socialización material del hacer.
En este sentido, los clubes de trueque involucran, a través del “intercambio multirrecíproco” –uno de los tantos conceptos que el fenómeno utiliza para pensarse a sí mismo—, prácticas alternativas en las relaciones con el dinero, los objetos y las instancias de producción, circulación, intercambio y consumo. El trueque intenta romper con la dominancia de la distribución normalizada que impone el mercado y apuesta a la creación de sociabilidades solidarias. Por tanto, es una experiencia que implica muchas más dimensiones que las del puro intercambio económico.
Si la noción de prosumidor intenta diluir la diferencia entre “trabajador” (sujeto) y “producto” (objeto) porque los prosumidores aspiran a mantener la experiencia directa y simultánea de ser productores de lo que ofrecen y consumidores de lo que obtienen en dicho intercambio, la recuperación del vínculo entre producción y consumo apunta a establecer un criterio regulador que resista la fuerza de abstracción del equivalente general (dinero). En su lugar, se apuesta a la producción de lazo social, de vínculos directos y cotidianos, a la puesta en común de potencias y capacidades productivas, a la generación de un movimiento de reciprocidad y cooperación que no persigue la acumulación, y que aparece, más bien, como un flujo de dar y recibir no determinado exclusivamente por la ganancia. Es así que en el espacio del club se realizan periódicamente encuentros de intercambio (ferias) y reuniones administrativas, pero también actividades de capacitación, recreativas, asistenciales y productivas.
Lo que surge es una serie de problemas mayores a la hora de pensar una economía paralela: ¿Cuál es la medida que rige el intercambio que funciona en las redes de la economía alternativa? ¿Aparecen en el trueque elementos que resitúan el carácter de mercancía de los productos como sólo uno de las dimensiones del intercambio? ¿Aparece un más allá de la noción de equivalente general, es decir, de un valor trascendente que reglamenta, mide y legitima al resto de los valores?¿Qué elementos de intercambio simbólico constituyen estas prácticas? ¿Es la existencia de lazo social –o, por lo menos la suspensión del individuo posesivo– lo que habilita esa dimensión no estrictamente utilitaria? Y en ese sentido, tomando en cuenta la diferencia hecha en este libro entre sociedad con mercado y sociedad de mercado (Polanyi), en los clubes de trueque ¿deja de existir –aún parcialmente- la esfera económica como autonomizada del resto de la existencia social?
Las posibilidades de compra con los “créditos” (nombre de la moneda del trueque) alcanzan prácticamente todas las áreas de la economía y no, como se supone, sólo los rubros más urgentes. Quien va al trueque encuentra posibilidades de consumo de todo tipo, las mismas que en el mercado formal se vuelven prohibitivas: ropa, artículos de decoración, atención psicológica, peluquería, talleres de música y una variedad que se reformula según los barrios y las especificidades de cada territorio. Es decir, el intercambio multirecíproco dudosamente pueda denominarse simplemente de “supervivencia” o de “subsistencia”. Más bien, instituye –como decíamos- la posibilidad de otro modo de vida.
La particularización –singularización- de la moneda por la base, al decir de Toni Negri, remite –en el caso del trueque- a la incorporación de una dimensión de futuro implicada en el hecho de que en el intercambio se encuentra un bien presente por una promesa de un bien futuro. Por ejemplo: se intercambian empanadas por “dos” cortes de pelo. Uno de los cortes, indefectiblemente, depende de la confianza y la perduración del compromiso. Negri, insiste en que un éxodo material necesita un proyecto de futuro porque lo biopolítico está atado a lo real y, a la vez, al intento de recuperar algunas formas de utopía. Marcel Mauss también habla de la importancia de la noción de tiempo para pautar las contraprestaciones. El don, según Mauss, comprende necesariamente la noción de crédito ya que el intercambio recíproco se realiza con la seguridad de que un don (regalo, visita, etc.) será devuelto (obligación a largo plazo).
El desarrollo de tan vasta red de autogestión social implicó una figura específica y novedosa de la actividad militante: los coordinadores. En su comienzo los coordinadores eran los encargados de fundar un nuevo nodo –reuniendo los elementos disponibles– y atender las funciones regulatorias que de allí surgían. Si se trataba de conectar puntos productivos para salir de la impotencia, es decir, de la soledad, los coordinadores eran los encargados de llevar adelante una lucha feroz contra el aislamiento. Se trata de una figura que articula la capacidad emprendedora, la capacidad gerencial y la capacidad política. Los coordinadores son los encargados de (re)establecer los vínculos entre capacidades productivas y necesidades comunitarias, ya sea con la conformación de un nuevo nodo de la red, o a través de las modalidades que hace poco se han puesto en marcha como la (re)construcción de rutas de producción y comercialización de alimentos y medicinas que conectan a pequeños productores con organizaciones y comunidades sociales, o como alternativa práctica a las redes multinacionales de producción (transgénicos).
Los coordinadores apuestan a la autorregulación de precios. Se trata de un proceso complejo y con mecanismos diferentes. En algunos lugares consiste en la capacidad del propio nodo de conseguir productos de una “canasta básica” a muy bajo precio que limita los precios posibles. Otro ejemplo es que el 50% de lo que cada nodo recauda con los bonos de contribución -fundamentalmente entradas a las ferias- sea devuelto a los socios mediante la compra de insumos que fomenten la producción.
3.
Mucho se habla –y con cierta razón- de que en el trueque se dan fenómenos de corrupción, especulación, de acumulación y de estafas. Pero esas “impurezas” –nada sorprendentes en los fenómenos de cierta escala, sobre todo cuando se alzan sobre el suelo fragmentado de las sociedades neoliberales– no alcanzan a penetrar en las razones de la actual decadencia de las redes más abarcativas del trueque.
Un punto clave para entender la actual crisis de las redes del trueque pasa por lo que en economía suele llamarse la cuestión del “respaldo” de la moneda –en este caso el crédito–: es decir, la relación de correspondencia entre el volumen de lo producido y el circulante monetario. Para decirlo sin rodeos: una de las causas más profundas de la actual encrucijada de las redes de intercambio pasa por la carencia productiva[3] en los nodos.
La masificación de la concurrencia y la emisión de créditos no fue acompañada por el consiguiente aumento productivo –ni en variedad– lo que saturó, secó y descompuso buena parte de la dinámica que se observaba en casi todos los nodos existentes. Se generó una brecha abismal entre necesidades de consumo y capacidad productiva.
En el fondo, el problema no es estrictamente económico –como suele suceder– sino más integral y sencillo: las redes del Club del Trueque trabajan sobre la producción de subjetividad, de lazo social. En el centro de la red está la figura del prosumidor, que –como decíamos más arriba– intenta sintetizar en sí mismo las posiciones que habitualmente el mercado escinde: las de la producción y las del consumo. Y bien, el carácter abierto de la red y la invasión de necesidades de la población que comienza a volcarse masivamente sobre las redes alternativas buscando soluciones instantáneas a sus urgencias más básicas alteró la constitución de esta figura del prosumidor e hizo del trueque una extensión del mercado capitalista sin más.
Este fenómeno desató los mecanismos –tan habituales en el mercado formal– de especulación con productos escasos y de primera necesidad, la falsificación de la moneda, la acumulación de moneda, el control político del nodo, etc. Este tipo de sabotajes que estuvieron siempre presentes, habían existido en un segundo plano hasta que con la crisis se volvieron centrales y aceleraron la crisis de la experiencia.
Ahora bien: la experiencia de la economía alternativa no ha concluido. De un lado, las redes del trueque no han desaparecido. Ciertos nodos que se cerraron a tiempo han logrado sobrevivir. Por otro lado las redes como tales no han desaparecido y se hallan en un proceso de reflexión intenso sobre las formas de autoprotección que les permitan un relanzamiento.
Pero quizás la transformación más importante pase por la incorporación de procesos y flujos que se desprenden de la red mercantil y que van estableciendo, incluso, acuerdos cada vez más significativos con instituciones estatales locales. Surgieron así nuevos fenómenos como las “megaferias”, donde se reúnen integrantes de distintos nodos o clubes de diferentes puntos del país, y donde concurren hasta 20.000 personas a intercambiar productos y servicios; comenzaron a articularse redes de compras comunitarias que establecieron vínculos entre todo tipo de productores de alimentos (arroz, aceite, harina, etc.) y los nodos o megaferias; se intentó organizar una red de salud al interior de la red de trueque incorporando como prosumidores a médicos, enfermero/as, psicólogo/as, etc.; se fundó la primera farmacia de medicamentos genéricos del país, experiencia que proyecta extenderse a diferentes barrios y se pretende en el mediano plazo conseguir un laboratorio donde producir los propios medicamentos; hubo acuerdos con varias municipalidades del país para cancelar tasas municipales con las monedas de la redes del trueque, ingreso que el municipio usará para mantener programas de empleo, promover planes sociales para desocupados y contratar como proveedores a emprendimientos productivos de la red del trueque.
La experiencia de las redes del club del trueque fue una monumental experiencia de masas de economía alternativa. Esa experiencia ha sido capitalizada. De aquí en más el trueque, organizado como tal, será uno de sus elementos, pero ya no el único. Las experiencias (los saberes, los contactos, etc.) se multiplican, y la incorporación de conocimientos técnicos y profesionales se van haciendo cada vez más reales.
[1] Estas formas sociales nuevas están implicadas en la doble modalidad implícita en su ser potencia: potencia desplegada como multiplicidad, fuerza, acto y también potencia como potencial, como apertura de posibles, como lo aún no realizado y por tanto con posibles convocados por la posibilidad de la posibilidad.
[2] La captura es captura de la potencia en sus dos sentidos anteriores: apropiación del acto y la fuerza, dándole orientación a la multiplicidad y conduciendo la energía hacia ideales o modelos instituidos, pero también captura se utiliza en el sentido de lo que amputa los posibles potenciales.
[3] En efecto, lo que está en juego aquí es el hecho de que las redes de la economía alternativa tiendan a autonomizar la producción social efectiva respecto del mando del capital.
Por el Colectivo Situaciones
Este breve escrito sobre las redes de trueque en Argentina agrupa un conjunto de hipótesis –más que provisorias- de una investigación aún inconclusa: se trata sólo de borradores de trabajo que aquí presentamos como un anexo a pedido de la editorial Virus. Más allá de la improvisación que estos apuntes implican, es necesario remarcar la complejidad y la extensión del fenómeno del trueque, que se despliega en todo el país y ocupa a siete millones de personas. Por lo tanto, no se trata de una experiencia marginal, sino de la forma específica en que millones de personas resuelven buena parte de su existencia. A la vez, no es sólo una modalidad de supervivencia, sino más bien otro modo de vida que intenta constituirse más allá de la omnipresencia del mercado y del Estado. Actualmente la experiencia del trueque atraviesa una profunda crisis como consecuencia del crecimiento inédito que experimentó tras la debacle económica de diciembre. Intentamos esbozar aquí algunos de esos problemas.
1
El primer club de trueque nació el primero de mayo de 1995, en Bernal, al sur de la provincia de Buenos Aires. Sus fundadores pertenecían a un grupo ecologista llamado Programa de Autosuficiencia Regional, que trabajaban desde fines de la década del ochenta en emprendimientos productivos autosustentables. La experiencia tiene su mito fundador: cuentan que todo comenzó con la abundante cosecha de zapallos que se produjo tras plantar algunas semillas en una pequeña terraza. Su dueño –uno de los tres fundadores- empezó a repartir zapallos entre los vecinos y éstos, a su vez, a darle productos a cambio.
En 1996 ya existían 17 clubes, que pasaron a ser 40 en 1997, 83 en 1998, 200 en 1999, y en el 2000 crecieron a 400. Además, se incorporaron dos redes que ya existían pero pasaron a reorganizarse alrededor del trueque: por un lado, la experiencia empresaria de la Red de Profesionales, que ayudó a potenciar iniciativas, y por otra parte la Red de Intercambio de Saberes y Cibernética Social que hizo importantes aportes metodológicos, incorporando los intercambios de saberes como una nueva modalidad y poniendo énfasis en la capacitación permanente como condición para el crecimiento de la red.
En un principio, el intercambio de productos era realizado a través de la inscripción en planillas de lo producido y lo consumido por cada prosumidor (término que sintetiza la característica fundante de quienes trocan: son productores y consumidores a la vez), las que luego eran volcadas a una base de datos informatizada con la cual se regulaba el intercambio. Con el crecimiento de la experiencia este método fue insuficiente, no sólo porque volvía casi imposible el trabajo y la manipulación de semejante complejidad de flujos de intercambio, también porque se tendía a centralizar el comando de la información en el club de Bernal, donde desde el principio se hacía la contabilidad.
Lo que originalmente fue el surgimiento de clubes locales se constituyó luego como una red (Red Global del Trueque) articulada de numerosos nodos (clubes de trueque), fundamentalmente a partir de la invención de una moneda social (crédito) que permitió la conexión entre los distintos nodos. Sin embargo, hoy también persiste el trueque simple o directo: se intercambian clases de inglés por ropa o dulces caseros por el diseño de etiquetas para esos mismos frascos.
El 2001 fue el año de la explosión: los nodos se multiplicaron hasta llegar a los 1800, y entre diciembre de 2001 y marzo del 2002 llegan a constituirse 5.000. La red se extiende a todo el país. Se calcula que tres millones de argentinos viven de los intercambios que realizan en el trueque y otros tantos millones participan de él ocasionalmente.
La crisis económica fue el desencadenante de tal “engorde”: a partir de la imposición del “corralito” financiero en diciembre junto a la creciente recesión y los aumentos de precios de los alimentos empezaron a sumarse 5.000 personas por día a la red.
2.
Partimos de una hipótesis que sintetiza el por qué de nuestra investigación en las redes del trueque (habría que tener en cuenta la existencia de otros procesos paralelos -y diferentes- aunque emparentados a través de elementos, como son las compras comunitarias que realizan algunas asambleas barriales, las diversas experiencias productivas desarrolladas por determinados movimientos de trabajadores desocupados y la ocupación de fábricas por parte de los obreros una vez que sus dueños deciden cerrarlas por improductivas):
El nuevo protagonismo social en sus múltiples formas tiene un desafío: su producción y reproducción social; es decir: la socialización del hacer en sentido material. Desde esta perspectiva, el desarrollo de las de experiencias radicales depende hoy de sus capacidades de construir y vincularse con redes alternativas de producción material. Si el proceso abierto el 19 y 20 de diciembre instituyó una negación radical de las formas de la política existentes, el despliegue de esa negatividad -o, diríamos, su positividad- implica el desarrollo de otras formas de relación social[1], de otras formas de existencia: no subordinadas al capital, más allá de la exclusión capitalista y que intentan no ser recapturadas o reabsorbidas[2]. En síntesis: las formas de sociabilidad alternativa tienen ante sí la prueba de concebir y construir formas de organización que vayan más allá de la discusión colectiva y democrática –aparecida y afirmada en el proceso asambleario- y que impliquen prácticas que comportan una socialización material del hacer.
En este sentido, los clubes de trueque involucran, a través del “intercambio multirrecíproco” –uno de los tantos conceptos que el fenómeno utiliza para pensarse a sí mismo—, prácticas alternativas en las relaciones con el dinero, los objetos y las instancias de producción, circulación, intercambio y consumo. El trueque intenta romper con la dominancia de la distribución normalizada que impone el mercado y apuesta a la creación de sociabilidades solidarias. Por tanto, es una experiencia que implica muchas más dimensiones que las del puro intercambio económico.
Si la noción de prosumidor intenta diluir la diferencia entre “trabajador” (sujeto) y “producto” (objeto) porque los prosumidores aspiran a mantener la experiencia directa y simultánea de ser productores de lo que ofrecen y consumidores de lo que obtienen en dicho intercambio, la recuperación del vínculo entre producción y consumo apunta a establecer un criterio regulador que resista la fuerza de abstracción del equivalente general (dinero). En su lugar, se apuesta a la producción de lazo social, de vínculos directos y cotidianos, a la puesta en común de potencias y capacidades productivas, a la generación de un movimiento de reciprocidad y cooperación que no persigue la acumulación, y que aparece, más bien, como un flujo de dar y recibir no determinado exclusivamente por la ganancia. Es así que en el espacio del club se realizan periódicamente encuentros de intercambio (ferias) y reuniones administrativas, pero también actividades de capacitación, recreativas, asistenciales y productivas.
Lo que surge es una serie de problemas mayores a la hora de pensar una economía paralela: ¿Cuál es la medida que rige el intercambio que funciona en las redes de la economía alternativa? ¿Aparecen en el trueque elementos que resitúan el carácter de mercancía de los productos como sólo uno de las dimensiones del intercambio? ¿Aparece un más allá de la noción de equivalente general, es decir, de un valor trascendente que reglamenta, mide y legitima al resto de los valores?¿Qué elementos de intercambio simbólico constituyen estas prácticas? ¿Es la existencia de lazo social –o, por lo menos la suspensión del individuo posesivo– lo que habilita esa dimensión no estrictamente utilitaria? Y en ese sentido, tomando en cuenta la diferencia hecha en este libro entre sociedad con mercado y sociedad de mercado (Polanyi), en los clubes de trueque ¿deja de existir –aún parcialmente- la esfera económica como autonomizada del resto de la existencia social?
Las posibilidades de compra con los “créditos” (nombre de la moneda del trueque) alcanzan prácticamente todas las áreas de la economía y no, como se supone, sólo los rubros más urgentes. Quien va al trueque encuentra posibilidades de consumo de todo tipo, las mismas que en el mercado formal se vuelven prohibitivas: ropa, artículos de decoración, atención psicológica, peluquería, talleres de música y una variedad que se reformula según los barrios y las especificidades de cada territorio. Es decir, el intercambio multirecíproco dudosamente pueda denominarse simplemente de “supervivencia” o de “subsistencia”. Más bien, instituye –como decíamos- la posibilidad de otro modo de vida.
La particularización –singularización- de la moneda por la base, al decir de Toni Negri, remite –en el caso del trueque- a la incorporación de una dimensión de futuro implicada en el hecho de que en el intercambio se encuentra un bien presente por una promesa de un bien futuro. Por ejemplo: se intercambian empanadas por “dos” cortes de pelo. Uno de los cortes, indefectiblemente, depende de la confianza y la perduración del compromiso. Negri, insiste en que un éxodo material necesita un proyecto de futuro porque lo biopolítico está atado a lo real y, a la vez, al intento de recuperar algunas formas de utopía. Marcel Mauss también habla de la importancia de la noción de tiempo para pautar las contraprestaciones. El don, según Mauss, comprende necesariamente la noción de crédito ya que el intercambio recíproco se realiza con la seguridad de que un don (regalo, visita, etc.) será devuelto (obligación a largo plazo).
El desarrollo de tan vasta red de autogestión social implicó una figura específica y novedosa de la actividad militante: los coordinadores. En su comienzo los coordinadores eran los encargados de fundar un nuevo nodo –reuniendo los elementos disponibles– y atender las funciones regulatorias que de allí surgían. Si se trataba de conectar puntos productivos para salir de la impotencia, es decir, de la soledad, los coordinadores eran los encargados de llevar adelante una lucha feroz contra el aislamiento. Se trata de una figura que articula la capacidad emprendedora, la capacidad gerencial y la capacidad política. Los coordinadores son los encargados de (re)establecer los vínculos entre capacidades productivas y necesidades comunitarias, ya sea con la conformación de un nuevo nodo de la red, o a través de las modalidades que hace poco se han puesto en marcha como la (re)construcción de rutas de producción y comercialización de alimentos y medicinas que conectan a pequeños productores con organizaciones y comunidades sociales, o como alternativa práctica a las redes multinacionales de producción (transgénicos).
Los coordinadores apuestan a la autorregulación de precios. Se trata de un proceso complejo y con mecanismos diferentes. En algunos lugares consiste en la capacidad del propio nodo de conseguir productos de una “canasta básica” a muy bajo precio que limita los precios posibles. Otro ejemplo es que el 50% de lo que cada nodo recauda con los bonos de contribución -fundamentalmente entradas a las ferias- sea devuelto a los socios mediante la compra de insumos que fomenten la producción.
3.
Mucho se habla –y con cierta razón- de que en el trueque se dan fenómenos de corrupción, especulación, de acumulación y de estafas. Pero esas “impurezas” –nada sorprendentes en los fenómenos de cierta escala, sobre todo cuando se alzan sobre el suelo fragmentado de las sociedades neoliberales– no alcanzan a penetrar en las razones de la actual decadencia de las redes más abarcativas del trueque.
Un punto clave para entender la actual crisis de las redes del trueque pasa por lo que en economía suele llamarse la cuestión del “respaldo” de la moneda –en este caso el crédito–: es decir, la relación de correspondencia entre el volumen de lo producido y el circulante monetario. Para decirlo sin rodeos: una de las causas más profundas de la actual encrucijada de las redes de intercambio pasa por la carencia productiva[3] en los nodos.
La masificación de la concurrencia y la emisión de créditos no fue acompañada por el consiguiente aumento productivo –ni en variedad– lo que saturó, secó y descompuso buena parte de la dinámica que se observaba en casi todos los nodos existentes. Se generó una brecha abismal entre necesidades de consumo y capacidad productiva.
En el fondo, el problema no es estrictamente económico –como suele suceder– sino más integral y sencillo: las redes del Club del Trueque trabajan sobre la producción de subjetividad, de lazo social. En el centro de la red está la figura del prosumidor, que –como decíamos más arriba– intenta sintetizar en sí mismo las posiciones que habitualmente el mercado escinde: las de la producción y las del consumo. Y bien, el carácter abierto de la red y la invasión de necesidades de la población que comienza a volcarse masivamente sobre las redes alternativas buscando soluciones instantáneas a sus urgencias más básicas alteró la constitución de esta figura del prosumidor e hizo del trueque una extensión del mercado capitalista sin más.
Este fenómeno desató los mecanismos –tan habituales en el mercado formal– de especulación con productos escasos y de primera necesidad, la falsificación de la moneda, la acumulación de moneda, el control político del nodo, etc. Este tipo de sabotajes que estuvieron siempre presentes, habían existido en un segundo plano hasta que con la crisis se volvieron centrales y aceleraron la crisis de la experiencia.
Ahora bien: la experiencia de la economía alternativa no ha concluido. De un lado, las redes del trueque no han desaparecido. Ciertos nodos que se cerraron a tiempo han logrado sobrevivir. Por otro lado las redes como tales no han desaparecido y se hallan en un proceso de reflexión intenso sobre las formas de autoprotección que les permitan un relanzamiento.
Pero quizás la transformación más importante pase por la incorporación de procesos y flujos que se desprenden de la red mercantil y que van estableciendo, incluso, acuerdos cada vez más significativos con instituciones estatales locales. Surgieron así nuevos fenómenos como las “megaferias”, donde se reúnen integrantes de distintos nodos o clubes de diferentes puntos del país, y donde concurren hasta 20.000 personas a intercambiar productos y servicios; comenzaron a articularse redes de compras comunitarias que establecieron vínculos entre todo tipo de productores de alimentos (arroz, aceite, harina, etc.) y los nodos o megaferias; se intentó organizar una red de salud al interior de la red de trueque incorporando como prosumidores a médicos, enfermero/as, psicólogo/as, etc.; se fundó la primera farmacia de medicamentos genéricos del país, experiencia que proyecta extenderse a diferentes barrios y se pretende en el mediano plazo conseguir un laboratorio donde producir los propios medicamentos; hubo acuerdos con varias municipalidades del país para cancelar tasas municipales con las monedas de la redes del trueque, ingreso que el municipio usará para mantener programas de empleo, promover planes sociales para desocupados y contratar como proveedores a emprendimientos productivos de la red del trueque.
La experiencia de las redes del club del trueque fue una monumental experiencia de masas de economía alternativa. Esa experiencia ha sido capitalizada. De aquí en más el trueque, organizado como tal, será uno de sus elementos, pero ya no el único. Las experiencias (los saberes, los contactos, etc.) se multiplican, y la incorporación de conocimientos técnicos y profesionales se van haciendo cada vez más reales.
[1] Estas formas sociales nuevas están implicadas en la doble modalidad implícita en su ser potencia: potencia desplegada como multiplicidad, fuerza, acto y también potencia como potencial, como apertura de posibles, como lo aún no realizado y por tanto con posibles convocados por la posibilidad de la posibilidad.
[2] La captura es captura de la potencia en sus dos sentidos anteriores: apropiación del acto y la fuerza, dándole orientación a la multiplicidad y conduciendo la energía hacia ideales o modelos instituidos, pero también captura se utiliza en el sentido de lo que amputa los posibles potenciales.
[3] En efecto, lo que está en juego aquí es el hecho de que las redes de la economía alternativa tiendan a autonomizar la producción social efectiva respecto del mando del capital.
sábado, 10 de octubre de 2009
¿Estamos en guerra?
No es sólo que vivamos en un sistema de violencia, de violencia de discriminación y de violencia de dominación, como dos caras de una misma moneda, es que la fase actual, de globalización neoliberal, o como queramos llamarla, representa una declaración de guerra de los priviligiados, de la ínfima minoría de los privilegiados, al conjunto de la humanidad.
Soy consciente de que esta ínfima minoría no está sola... y de que no podría reproducir y ampliar su sistema sin su enorme capacidad de generar complicidades, activa y pasivas, incluidas las nuestras, pero, en lo esencial el párrafo anterior es exacto: como decía Serrat, nos han declarado la guerra.
Hemos pasado de una violencia más invisible a una violencia más visible, de la manipulación sutil basada en la capacidad de generar complicidades (más salarios, más consumo, más bienes, más compensaciones, más ideología neocapitalista blanda...) a la manipulación burda y la violencia represiva directa.
Por eso, que ya he dicho otras veces, con distintas palabras o palabras parecidas, me produce mucha satisfacción copiar aquí la declaración de guerra de Via Campesina, guerra noviolenta, pero guerra, con todas sus consecuencias:
"Por ser principal amenaza para las familias campesinas e indígenas y para la humanidad
Llamado a la lucha contra las corporaciones transnacionales
La Vía Campesina
Minga Informativa de Movimientos Sociales
Las corporaciones transnacionales son nuestros enemigos comunes, constituyen la forma actual del capital que ejerce el control sobre nuestras economías.
En las zonas rurales estamos viendo una feroz ofensiva del capital y las transnacionales sobre la agricultura y los bienes naturales, es una guerra privatizadora de despojo contra campesinos e indígenas, un robo privatizador de la tierra, la biodiversidad, el agua, las semillas, la producción, el comercio agrícola.
No se trata solamente de las transnacionales de los agronegocios, también estamos hablando de las dedicadas a las extracciones mineras, al monocultivo de árboles, las grandes represas, las que controlan los mercados de distribución, y en general, todas aquellas que involucran la expansión de industrias contaminantes que están disputando y apropiándose de la tierra, el agua y el territorio.
En el momento en que los pueblos ejercemos nuestros derechos y resistimos este despojo generalizado, o cuando somos obligados a ingresar en los flujos migratorios, la respuesta ha sido criminalización, represión, presos políticos, asesinatos, muros de la vergüenza y mas bases militares.
Es por esto que La Via Campesina llamamos a luchar contra las corporaciones transnacionales en general y en particular contra Cargill, Monsanto, Nestle Syngenta, Walmart, que amenazan directamente a nuestras comunidades campesinas e indígenas, es la ruta de lucha para los próximos años, hemos declarado la guerra a las corporaciones transnacionales.
Por lo tanto, llamamos a las organizaciones que integran el movimiento campesino internacional La Via Campesina , a nuestros aliados y amigos, a los trabajadores de la ciudad, a los ciudadanos en general a que este 16 de Octubre enfoquemos nuestro descontento y rechazo contra MONSANTO y LOS TRANSGENICOS.
Con toda la creatividad de lucha de que somos capaces, hagamos oír nuestro grito en el mundo.
FUERA MONSANTO, NO A LOS TRANSGENICOS! SOBERANIA ALIMENTARIA YA! GLOBALICEMOS LA LUCHA, GLOBALICEMOS LA ESPERANZA
La Via Campesina International peasant movement Movimiento campesino internacional Mouvement paysan international"
Soy consciente de que esta ínfima minoría no está sola... y de que no podría reproducir y ampliar su sistema sin su enorme capacidad de generar complicidades, activa y pasivas, incluidas las nuestras, pero, en lo esencial el párrafo anterior es exacto: como decía Serrat, nos han declarado la guerra.
Hemos pasado de una violencia más invisible a una violencia más visible, de la manipulación sutil basada en la capacidad de generar complicidades (más salarios, más consumo, más bienes, más compensaciones, más ideología neocapitalista blanda...) a la manipulación burda y la violencia represiva directa.
Por eso, que ya he dicho otras veces, con distintas palabras o palabras parecidas, me produce mucha satisfacción copiar aquí la declaración de guerra de Via Campesina, guerra noviolenta, pero guerra, con todas sus consecuencias:
"Por ser principal amenaza para las familias campesinas e indígenas y para la humanidad
Llamado a la lucha contra las corporaciones transnacionales
La Vía Campesina
Minga Informativa de Movimientos Sociales
Las corporaciones transnacionales son nuestros enemigos comunes, constituyen la forma actual del capital que ejerce el control sobre nuestras economías.
En las zonas rurales estamos viendo una feroz ofensiva del capital y las transnacionales sobre la agricultura y los bienes naturales, es una guerra privatizadora de despojo contra campesinos e indígenas, un robo privatizador de la tierra, la biodiversidad, el agua, las semillas, la producción, el comercio agrícola.
No se trata solamente de las transnacionales de los agronegocios, también estamos hablando de las dedicadas a las extracciones mineras, al monocultivo de árboles, las grandes represas, las que controlan los mercados de distribución, y en general, todas aquellas que involucran la expansión de industrias contaminantes que están disputando y apropiándose de la tierra, el agua y el territorio.
En el momento en que los pueblos ejercemos nuestros derechos y resistimos este despojo generalizado, o cuando somos obligados a ingresar en los flujos migratorios, la respuesta ha sido criminalización, represión, presos políticos, asesinatos, muros de la vergüenza y mas bases militares.
Es por esto que La Via Campesina llamamos a luchar contra las corporaciones transnacionales en general y en particular contra Cargill, Monsanto, Nestle Syngenta, Walmart, que amenazan directamente a nuestras comunidades campesinas e indígenas, es la ruta de lucha para los próximos años, hemos declarado la guerra a las corporaciones transnacionales.
Por lo tanto, llamamos a las organizaciones que integran el movimiento campesino internacional La Via Campesina , a nuestros aliados y amigos, a los trabajadores de la ciudad, a los ciudadanos en general a que este 16 de Octubre enfoquemos nuestro descontento y rechazo contra MONSANTO y LOS TRANSGENICOS.
Con toda la creatividad de lucha de que somos capaces, hagamos oír nuestro grito en el mundo.
FUERA MONSANTO, NO A LOS TRANSGENICOS! SOBERANIA ALIMENTARIA YA! GLOBALICEMOS LA LUCHA, GLOBALICEMOS LA ESPERANZA
La Via Campesina International peasant movement Movimiento campesino internacional Mouvement paysan international"
lunes, 7 de septiembre de 2009
Signos y predicciones
Resulta inevitable intentar hacer predicciones. De hecho, hay científicos serios (no sé si esto es una tautología o una contradicción) que dicen que la esencia de la inteligencia es la capacidad de predicción. Hay predicciones... y predicciones. Si dejo caer mi taza vacía desde una determinada altura puedo predecir (y predigo) que se romperá en añicos. Pero ¿cómo saber cuáles son los signos de los tiempos? Los gobiernos, me refiero fundamentalmente al español y a los "autonómicos", están adoptando medidas represivas, de recortes de derechos, de incremento de las prohibiciones, las cortapisas, las "pegas"... y los "palos". ¿Es esto un signo de los tiempos? ¿Quiere esto decir que vamos a ir avanzando hacia gobiernos autoritarios, falsamente democráticos? ¿Cuál será entonces nuestra respuesta? La subdelegación del gobierno pone muchas e injustificadas pegas a la manifestación de Almaraz (tan peregrinas como que no se pueden hacer paradas ni performances), pone pegas a la concentración de Refinería No, en la que nos veremos esta tarde... hasta el punto de que el propio tribunal superior de justicia de Extremadura habla de "ubicación caprichosa"... y, para colmo, este reportaje emotivo del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores), antiguo SOC (Sindicato de Obreros del Campo) de mis amores, sobre el que también hablaba el artículo que incluí sobre Diamantino, uno de sus fundadores. La pregunta es: ¿será esta también nuestra respuesta? ¿Volveremos a encontrarnos con un ascenso de la movilización y podrá ser noviolenta, consciente y eficaz?
Esto está copiado de Kaosenlared de hoy:
"Testimonio desde el Infierno. Así es como se puede definir lo que han vivido hoy unos 600 militantes del SAT, durante la ocupación sorpresa de Canal Sur y la estación de Trenes de Santa Justa.
A falta de documentos gráficos que aún tienen que salir, me he molestado en hacer esta crónica personal, pero de seguro compartida mayoritariamente por todos los presentes, como militante del SAT y como testigo y participante de lo sucedido hoy en Sevilla.
Ha habido decenas de heridos, doce detenidos (todos del sindicato, que están aún en comisaría), insultos, amenazas y sucesivas palizas indiscriminadas y duras de la policía sin provocación ni violencia por parte de los sindicalistas agredidos…ha habido una concentración masiva frente a las dependencias policiales donde mantienen detenidos a nuestros militantes, y esta noche se quedarán cientos de compañeros velando por lo que pueda ocurrir.
Parece que la subdelegación del gobierno tenía ya pensado la tremenda paliza ocasionada a los trabajadores/as. Sólo 5 minutos tardó la policía en sacar las porras para pegar sin ningún miramiento a niños, mujeres, hombres, personas mayores, jóvenes…que intentaban entrar por sorpresa en las dependencias de Canal Sur Tv en Tomares. A la primera carga respondieron los militantes del SAT tirando para adelante rebasando a UIP y seguridad, consiguiendo entrar un primer grupo de unos 30 sindicalistas llegando éste a la última planta del edificio, donde está la redacción de los informativos.
Comentar que esta primera carga podía haberla evitado perfectamente la policía pues cuando se dispusieron a cortar la entrada a los sindicalistas, éstos le dijeron con serenidad que sólo iban a hacer su acto y expresar sus reivindicaciones para hacerse oír, no a enfrentarse a nadie. Todo en vano, pues la policía no tardó ni 5 minutos en pegar indiscriminadamente a toda persona presente.
Luego consiguió otro grupo, en el que se encontraba Sánchez Gordillo, de unas 70-100 personas, entrar al edificio, fuertemente tomado por la policía, no pasando de la primera planta. Mientras tanto en la torre ya se habían colgado las banderas andaluzas y se explicaban a los trabajadores/as de dicha cadena el motivo de dicha ocupación.
Por otra parte, unos 4 autobuses con más sindicalistas se habían desviado desde Sevilla para el puente del V Centenario, con objeto de distraer la atención de las furgonetas de la UIP y facilitar la ocupación del edificio de Canal Sur. Este grupo fue también, según los mismos protagonistas, fuertemente agredido por la policía con múltiples contusionados y heridos, siendo resultado herido un policía tras la respuesta de los sindicalistas. La policía ha disparado pelotas de goma en el Puente a los sindicalistas, siendo detenidos en ese momento Cañamero junto a 8 militantes más del SAT.
El desalojo de la sede de canal Sur ha sido pacífico por parte de los agresores (la policía) pues los sindicalistas no iban con más arma que su razón y las palabras. Ha habido dos detenidos en esta primera acción de Canal Sur. Primero han procedido a identificar uno a uno a los presentes, para luego conducirlos a la puerta donde ya se encontraba un nutrido grupo de unos 200 compañeros/as. Los compañeros del primer grupo desalojado han bajado cantando el Himno de Andalucía puño en alto, siendo recibido el segundo grupo de igual forma mientras bajaba. Han sido momentos muy emotivos que hacía tiempo no se veían. Asimismo se han proferido otros gritos como “contra el paro, lucha obrera”, “hace falta ya una huelga general”, “chaves y zapatero, embusteros”, “la solución no es la represión”, “la crisis que la paguen los capitalistas”, “somos currantes, no delincuentes” así como el popular “Jornaleros Andaluces” entre otros.
Ya en la calle y tras presenciar cómo la UIP se llevaba, entre miradas de odio hacia los sindicalistas, a los dos detenidos que se unían a los 9 también detenidos en el puente del V Centenario.
Pero a pesar de los intentos represivos de la policía y el subdelegado del gobierno del PSOE (auténtico fascista por la masacre que ha ordenado), para parar la jornada de protesta por la crisis que sufre Andalucía y el Pueblo Trabajador Andaluz,todos los sindicalistas presentes han acudido también por sorpresa a Santa Justa, donde a pesar de la intervención de la seguridad, no han podido evitar que más de 500 jornaleros accedieran a las vías de tren para cortarlas, resultando un retraso de 40 minutos en dos trenes previstos para viajar. Durante esos momentos se ha procedido a cantar de nuevo los lemas coreados durante todo el día, siendo aplaudidos por los testigos que se encontraban allí y ante la atónita mirada de otros, que desde luego, no esperaban al ejército de sindicalistas y desposeídos que han tomado Santa Justa.
Ha sido entonces cuando ha bajado la UIP pegando indiscriminadamente a todos los sindicalistas que tenían enfrente. Ni niñas, ni mujeres, ni personas mayores, ni adultos, ni jóvenes. Nadie se ha salvado de la auténtica y cobarde paliza recibida por los sindicalistas del SAT, totalmente rodeados por la policía y las paredes de la estación de trenes. Para quien haya estado allí y para los presentes ha sido una auténtica vergüenza. La UIP ha reventado como ha querido y a placer a gente pacífica, indefensa, que en ningún momento ha empleado la fuerza. Desde aquí exijo la dimisión inmediata de la subdelegación del gobierno y la disolución de los cuerpos represivos y políticos del Estado, porque eso es lo que son y hoy lo han demostrado: una policía política que sólo está para reprimir.
Ya saliendo por las puertas se ha gritado “asesinos” y “policía asesina” y tras conducirnos a base todavía de palos por las escaleras, ha habido una muchacha joven recriminando a la policía que estuvieran pegando a un hombre mayor. Ni corto ni perezoso, un policía ha salido de dentro del recinto de trenes y le dio con saña un fuerte golpe con la porra en el vientre que le ha provocado falta grave de respiración y convulsiones, llegando a expulsar espuma por la boca, teniendo que ser atendida por la ambulancia y temiendo por su vida muchos de los presentes tras ver las convulsiones. Cuando se ha podido recuperar ha mostrado el vientre hinchado, con la marca de la porra y la sangre saltada. Han sido, desde el desalojo violento, momentos de tensión, pánico y ansiedad entre los presentes, incluso quienes no han participado de la manifestación, pudiendo verse mujeres llorando por la paliza tan injusta y con tanta saña que han dado la policía española a los trabajadores andaluces. Ha habido tres detenidos en la acción de Santa justa, cifra que no se corresponde ni con la actitud en todo momento pacífica de los manifestantes, ni con el tremendo número de golpeados, vejados y contusionados.
Tras una asamblea en las puertas de la estación, se ha decidido por parte de todos los compañeros presentes dirigirse hacia las dependencias policiales de Blas Infante, para mostrar su solidaridad e interés por los detenidos. Han sido varias horas desde las 15,00 aproximadamente las que han pasado sindicalistas mayores, jóvenes, mujeres, niños/as, soportando temperaturas a la sombra (que poca había) de 38 grados, esperando alguna noticia de las detenciones. Tras anunciarse que no iban a soltar hoy a los detenidos, se han celebrado asambleas en el Parque de los Príncipes, resultando la firme decisión de quedarse cientos de compañeros esta noche acampando frente a la comisaría donde están los detenidos, donde continúan allí a estas horas.
Para mañana está previsto que siga la protesta solidaria si no liberan a los 12 detenidos que en estos momentos se encuentran en privación de libertad.
La Andalucía Rebelde ha demostrado hoy valentía, ejemplo, tesón y dignidad. Se tienen y se van a sentir orgullosos quienes hemos estado hoy en estas acciones. Los que no han estado, deben de ir y apoyar las luchas, ahora que tan duros momentos está pasando el Pueblo Trabajador y ahora que nos muestran, ya sin careta, cuál es la intención y la política del gobierno del estado español y la junta de Andalucía (PSOE), el gobierno de los traidores, reformistas y españolistas: la represión pura y dura hacia la disidencia en Andalucía.
Vuelve a quedar claro una vez más, que ni la crisis se puede resolver desde Andalucía sin soberanía nacional ni socialismo, ni puede tumbarse el mal gobierno sin movilizaciones en la calle, donde hoy, se ha vuelto a demostrar, que la temen mucho.
Este pueblo, hoy, como desde hace ya muchos siglos, ha marchado de nuevo por su libertad y por el fin de la explotación del hombre por el hombre. Este pueblo, hoy, ha sido machacado por expresarse pacíficamente. Esta no es la Andalucía que quería Blas Infante. Pero aquí estamos, esta es nuestra tierra, de aquí no nos vamos y vamos a recuperarla, tarde o temprano, que se vayan enterando bien los esbirros del mal gobierno. Mientras el mal gobierno no tome medidas urgentes, viables y eficaces para el Pueblo Trabajador Andaluz contra la crisis; mientras la clase obrera andaluza siga desposeída de los medios de producción y distribución, mientras en definitiva, Andalucía no sea Libre, la lucha es el único camino.
VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA
VIVA ANDALUCÍA LIBRE Y SOCIALISTA"
Esto está copiado de Kaosenlared de hoy:
"Testimonio desde el Infierno. Así es como se puede definir lo que han vivido hoy unos 600 militantes del SAT, durante la ocupación sorpresa de Canal Sur y la estación de Trenes de Santa Justa.
A falta de documentos gráficos que aún tienen que salir, me he molestado en hacer esta crónica personal, pero de seguro compartida mayoritariamente por todos los presentes, como militante del SAT y como testigo y participante de lo sucedido hoy en Sevilla.
Ha habido decenas de heridos, doce detenidos (todos del sindicato, que están aún en comisaría), insultos, amenazas y sucesivas palizas indiscriminadas y duras de la policía sin provocación ni violencia por parte de los sindicalistas agredidos…ha habido una concentración masiva frente a las dependencias policiales donde mantienen detenidos a nuestros militantes, y esta noche se quedarán cientos de compañeros velando por lo que pueda ocurrir.
Parece que la subdelegación del gobierno tenía ya pensado la tremenda paliza ocasionada a los trabajadores/as. Sólo 5 minutos tardó la policía en sacar las porras para pegar sin ningún miramiento a niños, mujeres, hombres, personas mayores, jóvenes…que intentaban entrar por sorpresa en las dependencias de Canal Sur Tv en Tomares. A la primera carga respondieron los militantes del SAT tirando para adelante rebasando a UIP y seguridad, consiguiendo entrar un primer grupo de unos 30 sindicalistas llegando éste a la última planta del edificio, donde está la redacción de los informativos.
Comentar que esta primera carga podía haberla evitado perfectamente la policía pues cuando se dispusieron a cortar la entrada a los sindicalistas, éstos le dijeron con serenidad que sólo iban a hacer su acto y expresar sus reivindicaciones para hacerse oír, no a enfrentarse a nadie. Todo en vano, pues la policía no tardó ni 5 minutos en pegar indiscriminadamente a toda persona presente.
Luego consiguió otro grupo, en el que se encontraba Sánchez Gordillo, de unas 70-100 personas, entrar al edificio, fuertemente tomado por la policía, no pasando de la primera planta. Mientras tanto en la torre ya se habían colgado las banderas andaluzas y se explicaban a los trabajadores/as de dicha cadena el motivo de dicha ocupación.
Por otra parte, unos 4 autobuses con más sindicalistas se habían desviado desde Sevilla para el puente del V Centenario, con objeto de distraer la atención de las furgonetas de la UIP y facilitar la ocupación del edificio de Canal Sur. Este grupo fue también, según los mismos protagonistas, fuertemente agredido por la policía con múltiples contusionados y heridos, siendo resultado herido un policía tras la respuesta de los sindicalistas. La policía ha disparado pelotas de goma en el Puente a los sindicalistas, siendo detenidos en ese momento Cañamero junto a 8 militantes más del SAT.
El desalojo de la sede de canal Sur ha sido pacífico por parte de los agresores (la policía) pues los sindicalistas no iban con más arma que su razón y las palabras. Ha habido dos detenidos en esta primera acción de Canal Sur. Primero han procedido a identificar uno a uno a los presentes, para luego conducirlos a la puerta donde ya se encontraba un nutrido grupo de unos 200 compañeros/as. Los compañeros del primer grupo desalojado han bajado cantando el Himno de Andalucía puño en alto, siendo recibido el segundo grupo de igual forma mientras bajaba. Han sido momentos muy emotivos que hacía tiempo no se veían. Asimismo se han proferido otros gritos como “contra el paro, lucha obrera”, “hace falta ya una huelga general”, “chaves y zapatero, embusteros”, “la solución no es la represión”, “la crisis que la paguen los capitalistas”, “somos currantes, no delincuentes” así como el popular “Jornaleros Andaluces” entre otros.
Ya en la calle y tras presenciar cómo la UIP se llevaba, entre miradas de odio hacia los sindicalistas, a los dos detenidos que se unían a los 9 también detenidos en el puente del V Centenario.
Pero a pesar de los intentos represivos de la policía y el subdelegado del gobierno del PSOE (auténtico fascista por la masacre que ha ordenado), para parar la jornada de protesta por la crisis que sufre Andalucía y el Pueblo Trabajador Andaluz,todos los sindicalistas presentes han acudido también por sorpresa a Santa Justa, donde a pesar de la intervención de la seguridad, no han podido evitar que más de 500 jornaleros accedieran a las vías de tren para cortarlas, resultando un retraso de 40 minutos en dos trenes previstos para viajar. Durante esos momentos se ha procedido a cantar de nuevo los lemas coreados durante todo el día, siendo aplaudidos por los testigos que se encontraban allí y ante la atónita mirada de otros, que desde luego, no esperaban al ejército de sindicalistas y desposeídos que han tomado Santa Justa.
Ha sido entonces cuando ha bajado la UIP pegando indiscriminadamente a todos los sindicalistas que tenían enfrente. Ni niñas, ni mujeres, ni personas mayores, ni adultos, ni jóvenes. Nadie se ha salvado de la auténtica y cobarde paliza recibida por los sindicalistas del SAT, totalmente rodeados por la policía y las paredes de la estación de trenes. Para quien haya estado allí y para los presentes ha sido una auténtica vergüenza. La UIP ha reventado como ha querido y a placer a gente pacífica, indefensa, que en ningún momento ha empleado la fuerza. Desde aquí exijo la dimisión inmediata de la subdelegación del gobierno y la disolución de los cuerpos represivos y políticos del Estado, porque eso es lo que son y hoy lo han demostrado: una policía política que sólo está para reprimir.
Ya saliendo por las puertas se ha gritado “asesinos” y “policía asesina” y tras conducirnos a base todavía de palos por las escaleras, ha habido una muchacha joven recriminando a la policía que estuvieran pegando a un hombre mayor. Ni corto ni perezoso, un policía ha salido de dentro del recinto de trenes y le dio con saña un fuerte golpe con la porra en el vientre que le ha provocado falta grave de respiración y convulsiones, llegando a expulsar espuma por la boca, teniendo que ser atendida por la ambulancia y temiendo por su vida muchos de los presentes tras ver las convulsiones. Cuando se ha podido recuperar ha mostrado el vientre hinchado, con la marca de la porra y la sangre saltada. Han sido, desde el desalojo violento, momentos de tensión, pánico y ansiedad entre los presentes, incluso quienes no han participado de la manifestación, pudiendo verse mujeres llorando por la paliza tan injusta y con tanta saña que han dado la policía española a los trabajadores andaluces. Ha habido tres detenidos en la acción de Santa justa, cifra que no se corresponde ni con la actitud en todo momento pacífica de los manifestantes, ni con el tremendo número de golpeados, vejados y contusionados.
Tras una asamblea en las puertas de la estación, se ha decidido por parte de todos los compañeros presentes dirigirse hacia las dependencias policiales de Blas Infante, para mostrar su solidaridad e interés por los detenidos. Han sido varias horas desde las 15,00 aproximadamente las que han pasado sindicalistas mayores, jóvenes, mujeres, niños/as, soportando temperaturas a la sombra (que poca había) de 38 grados, esperando alguna noticia de las detenciones. Tras anunciarse que no iban a soltar hoy a los detenidos, se han celebrado asambleas en el Parque de los Príncipes, resultando la firme decisión de quedarse cientos de compañeros esta noche acampando frente a la comisaría donde están los detenidos, donde continúan allí a estas horas.
Para mañana está previsto que siga la protesta solidaria si no liberan a los 12 detenidos que en estos momentos se encuentran en privación de libertad.
La Andalucía Rebelde ha demostrado hoy valentía, ejemplo, tesón y dignidad. Se tienen y se van a sentir orgullosos quienes hemos estado hoy en estas acciones. Los que no han estado, deben de ir y apoyar las luchas, ahora que tan duros momentos está pasando el Pueblo Trabajador y ahora que nos muestran, ya sin careta, cuál es la intención y la política del gobierno del estado español y la junta de Andalucía (PSOE), el gobierno de los traidores, reformistas y españolistas: la represión pura y dura hacia la disidencia en Andalucía.
Vuelve a quedar claro una vez más, que ni la crisis se puede resolver desde Andalucía sin soberanía nacional ni socialismo, ni puede tumbarse el mal gobierno sin movilizaciones en la calle, donde hoy, se ha vuelto a demostrar, que la temen mucho.
Este pueblo, hoy, como desde hace ya muchos siglos, ha marchado de nuevo por su libertad y por el fin de la explotación del hombre por el hombre. Este pueblo, hoy, ha sido machacado por expresarse pacíficamente. Esta no es la Andalucía que quería Blas Infante. Pero aquí estamos, esta es nuestra tierra, de aquí no nos vamos y vamos a recuperarla, tarde o temprano, que se vayan enterando bien los esbirros del mal gobierno. Mientras el mal gobierno no tome medidas urgentes, viables y eficaces para el Pueblo Trabajador Andaluz contra la crisis; mientras la clase obrera andaluza siga desposeída de los medios de producción y distribución, mientras en definitiva, Andalucía no sea Libre, la lucha es el único camino.
VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA
VIVA ANDALUCÍA LIBRE Y SOCIALISTA"
martes, 11 de agosto de 2009
11 de Agosto de 2009: DIA DE ACCIÓN GLOBAL POR HONDURAS
Sigo sin tiempo para escribir, pero ya se ve la luz al final del túnel del libro... aunque aún bastante lejana. No quiero, sin embargo, dejar pasar el día de hoy sin hacer algo, aunque sea tan poco como meter aquí en el blog esta convocatoria. Nos jugamos mucho... en cada cosa grande y en cada cosa pequeña. Besos
A las hermanas y hermanos de todas las regiones de La Vía Campesina,
A las hermanas y hermanos de todos los movimientos sociales,
A todos los pueblos del mundo:
A más de un mes del golpe militar en Honduras y a 38 días de una incansable lucha de millares de campesinos, mujeres, indígenas, maestros, estudiantes, sindicalistas, profesionistas y gente sencilla de las ciudades y del campo, para revertirlo y restaurar la democracia y la dignidad, la represión de los golpistas no ha mellado el espíritu de lucha del heroico pueblo hondureño.
Esta lucha ha entrado ahora en una fase crucial por lo que el movimiento campesino hondureño y el Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado, han convocado a los movimientos sociales, sindicales y democráticos, a una Marcha Nacional que se inicia este día 5 de agosto y culminará el 11 de agosto en Tegucigalpa y San Pedro Sula.
En apoyo a esta Marcha Nacional y a nuestras hermanas y hermanos campesinos y a todo el pueblo hondureño, La Vía Campesina les hace un llamado a un Día de Acción Global por Honduras, el 11 de agosto de este año, para desplegar la solidaridad más amplia llevando a cabo movilizaciones, actos políticos y culturales, acciones de presión y cabildeo y cualquier actividad posible que ayude al avance de la lucha popular hondureña en la derrota del golpe militar.
Les solicitamos que nos informen a la menor brevedad posible de sus planes de acción y trabajo del Día de Acción Global de Honduras.
¡GLOBALICEMOS LA LUCHA, GLOBALICEMOS LA ESPERANZA!
Henry Saragih, coordinador general de la Vía Campesina
domingo, 26 de julio de 2009
Nuevo impulso del Yo, conquista del alma y derrumbe social y moral (Ramón Fdez. Durán)
Ya he vuelto de vacaciones. De momento no tengo muchas ganas de escribir aquí... ni mucho tiempo, pero este fragmento de un futuro libro de mi querido y admirado Ramón me parece un buen regalito para retomar el blog. Una parte aún mayor del libro podéis encontrarla en http://eutsi.org/kea/control-social/espectacular/tercera-piel-sociedad-de-la-imagen-y-conquista-del-alma-por-ramon-fernandez-duran.html ... y a esperar a que salga el libro completo. Besos a manta.
En el siglo XX, sobre todo en su segunda mitad, y muy especialmente en los últimos treinta años, hemos asistido a una nueva y apabullante reafirmación del Yo. A lo largo del libro ya hemos visto los distintos saltos en el reforzamiento del Yo en el trascurso de la Historia, pero un salto como el que se ha dado en las últimas décadas, podemos seguramente afirmar que nunca había tenido lugar con esa rapidez, esa intensidad y ese alcance global. Ha sido un salto verdaderamente cualitativo. Como nos dice Boff (2002) al ser humano (post)moderno le ha entrado el complejo de “Dios”, es más, se está comportando casi como si fuera “Dios”. Un “Dios” todopoderoso, y sobre todo, por encima del bien y del mal. Y no sólo porque a través de la tecnociencia (y en especial del uso indiscriminado de energía) pensase que lo podía conseguir todo, sino porque, y principalmente, ha desarrollado un individualismo narcisista y posesivo, sin parangón, y un fuerte hedonismo insolidario. Esta sería la fotografía que definiría a los individuos de las clases medias-altas del mundo entero, que miran hacia arriba para parecerse a los verdaderamente poderosos, y a los que admiran e intentan asimismo imitar las amplias clases medias de todos los lugares, así como los que centenares o miles de millones de personas en el mundo de explotados y desposeídos que querrían también reencarnarse en ellos, pues es el deseo que les suscita y les vende la Aldea Global. Pero este aprendiz de “Dios”, es un pobre “Dios”. En realidad, lo que es, es un Don Nadie, un espíritu fracturado, definido por su carácter como consumidor insaciable, así como espectador pasivo de una realidad que le supera y que no entiende, cuya principal libertad es la del mando a distancia, sin ningún sentido del bien común, y que solo defiende sus propios intereses particulares. Pero este nuevo “Dios” potencial sí ha conseguido una cosa, y es que nuestro Yo más íntimo se haya convertido en capitalista (Petit, 2008). El capitalismo, y especialmente sus valores, han penetrado hasta en lo más hondo de nosotros mismos. De esta forma, este proceso de feroz individualización, es una individualización fuertemente negativa, para nada liberadora, y con profundas consecuencias sociales.
Toda la vida pues está siendo afectada por la lógica del capital. Sufrimos una fuerte alienación, de la que ni siquiera somos conscientes. La Sociedad de la Imagen y el Ruido nos lo impiden, al tiempo que nos embriaga y nos atonta. La conquista del alma se ha ido produciendo casi sin resistencias y sin darnos cuenta. Las estructuras de poder han logrado “reducir nuestras cabezas” (Dufour, 2003). Pero no ha sido por casualidad. Mantenemos nuestra atención constantemente centrada fuera de nosotros, devorando imágenes y atolondrados por el ruido continuo. No hay silencio casi en ningún sitio, y sobre todo en nuestro interior. Y esta falta de paz interior es consecuencia de la adicción de nuestras sociedades a la Realidad Virtual, que no solo provoca depresión larvada, pereza y abulia, sino que la inmadurez, asociabilidad, frustración y violencia que su mensaje difunde es germen de todo tipo de comportamientos patológicos. Además, eso genera unas estructuras mentales en las nuevas Sociedades de Masas del capitalismo tardío que se asemejan a las de un niño de dos años, pues les hace exigir gratificación inmediata a sus deseos, so pena de caer en la frustración. Son pues sociedades que no tienen ninguna conciencia de la existencia de límites, y por supuesto ninguna reflexión acerca de los condicionantes y limitaciones ecológicas a nuestra existencia. Pero, es más, las nuevas generaciones no distinguen la ficción de la realidad, pues se han “educado” absolutamente inmersos en la realidad virtual, lo que está provocando una ausencia de sentido cada día mayor en nuestras sociedades. Se ha perdido prácticamente el sentido de la existencia humana.
Además, los niños de nuestras sociedades “avanzadas” lo quieren todo y de inmediato, y tampoco les gusta compartir lo que tienen. Parece que muchos de ellos lo tienen “todo”, pero no tienen ni territorio ni autonomía propia, debido a la degradación y pérdida del espacio público urbano-metropolitano. El espacio de la ciudad tradicional en que antes se socializaban más o menos autónomamente les ha sido robado, y ahora se enganchan a la televisión y a Internet. Se dice que actúan como pequeños dictadores o emperadores en un mundo en que parece que no existen límites. Es normal, aprenden (poco) de los nuevos aprendices de “Dioses” que son sus mayores, algo (tendiendo cada vez a menos) de un entorno educativo degradado y cada vez más mercantilizado, y sobre todo mucho de los valores que trasmite la realidad virtual (la publicidad –incluida la publicidad infantil-, los Reality Shows, los Operación Triunfo y Fama, y los video- juegos). ¿A quien pues le puede extrañar el progresivo derrumbe social y moral de nuestras sociedades?
La atomización social es cada día mayor, y la anomia también, sobre todo en las metrópolis. Se han desarticulado en muy gran medida las redes comunitarias de relación social, especialmente en los espacios altamente urbanizados. Lo cual ha agravado la soledad. La nueva Sociedad de Masas es una muchedumbre solitaria. Y hay un creciente malestar social en la Sociedad del Bienestar en crisis. Un malestar social difuso que ya venía incubándose cuando ésta estaba en su apogeo, pero que ahora está estallando en su declive. Pero ese malestar se quiere psicologizar e individualizar como forma de despolitizar y desocializar el sufrimiento, al tiempo que se intenta tratar con psicofármacos creando una sociedad medicalizada. Y el individuo perdido en la muchedumbre solitaria, vaga sin identidad propia (autónoma) entre la Segunda y la Tercera Piel, a pesar de su paradójico fuerte sentido del Yo. La razón es que su “identidad” está cada día más heterodeterminada por la Sociedad de la Imagen. Y es por eso también por lo que para subsistir en este mundo sin sentido desarrolla mecanismos como el cinismo y el oportunismo sin límites para poder sobrevivir. O bien se mete de lleno en el mundo del Deporte Espectáculo, para poder disfrutar de una identidad colectiva y sentirse miembro de una “comunidad”. Además, es la única “realidad” que puede llegar a conocer y dominar, pues la Realidad real es tremendamente compleja y hecha a propósito ilegible, y es esta otra “realidad” (la del Deporte Espectáculo) la que le puede permitir socializarse y comunicarse con otros congéneres, en general masculinos. Incluso saltándose barreras de clase.
Pero una parte cada vez mayor de la sociedad cae en la depresión y la ansiedad, sobre todo los más frágiles económicamente y en especial las mujeres. En el escalón social más bajo, los “sin techo”, la disolución de lazos sociales es prácticamente total y la vivencia de su condición extrema es fuertemente individual. En este sentido, será muy difícil ver a un “sin techo” interesándose o movilizándose por el Real Madrid, Fernando Alonso o Rafa Nadal. La conciencia de su cruda “realidad real” le aleja absolutamente del glamour de la “realidad virtual”. Pero también incide sobre una parte cada día mayor de la sociedad “normalizada” la progresiva corrosión del carácter provocada por una flexibilidad y precariedad laboral cada vez mayor, que anula cualquier fijeza y estabilidad y que es germen de todo tipo de ansiedades (Sennet, 1999). Todo lo cual acentúa la posibilidad de actitudes patológicas o violentas, en especial la violencia gratuita en ciertos sectores juveniles. Sobre todo por las frustraciones que provoca también el abismo entre las aspiraciones a las que induce el mensaje mediático y las posibilidades reales para una parte importante de la población de poder plasmarlas en la práctica. Y hasta empiezan a desarrollarse cada vez más la violencia hacia los mayores dentro de las familias por parte de estos jóvenes “rebeldes”, o hacia el profesorado dentro de las aulas, aparte de hacia los más débiles dentro de los propios alumnos. Agresiones que se graban en los móviles y se cuelgan en la red, para pavonearse y divertirse. En definitiva, es una violencia nihilista y sin sentido, una expresión más de una sociedad enferma y que ha perdido el rumbo.
De esta forma, el derrumbe de nuestras sociedades no es sólo social sino también moral, pues ambos planos se retroalimentan mutuamente. Se va imponiendo así el sálvese quien pueda, actuando abiertamente lo peor de ese nuevo Yo hiperreforzado, y al mismo tiempo roto. “Después de mi el diluvio”, es su lema. Y la corrupción se convierte en la manera más rápida de conseguir lo que se pretende, o nos hacen pretender. El capitalismo tardío se sustenta en un mar de pequeñas corrupciones sociales, en una verdadera ruina moral generalizada en el ámbito de lo público, aparte de por supuesto en la Gran Corrupción cada vez más institucionalizada. Además, nadie tiene la culpa de que el mundo se haya convertido en algo tan complejo, pues como dice Fdez Liria (2008): “Todo el mundo llama por el móvil y todo el mundo revienta el Congo (de donde se extrae el Coltán para fabricarlo)”, sin violar mandamientos. Pero “por muy complejo que se haya vuelto en este mundo distinguir entre el bien y el mal, hay una cosa que seguro que es mala, y esta cosa es, nada más y nada menos, el hecho mismo de que exista un mundo así”. Pero es esta realidad perversa la que es un verdadero “Pecado Estructural”. De esta forma, el retroceso intelectual y humano de las sociedades tecnológicamente avanzadas es patente, lo cual hace avanzar también el irracionalismo colectivo, y el nihilismo social, en la sociedad postindustrial de masas.
Pero menos mal que todavía hay resistencias y que aún se preservan espacios donde imperan (aunque contaminados) otros valores. Si no, el capitalismo tardío se habría ya autodestruido por su incapacidad de reproducción social. En los ámbitos privados de convivencia y relación todavía subsisten en gran medida la lógica del cuidado, del afecto, de la comunicación personal, así como en los microespacios de vida comunitaria. La familia, una institución en crisis, está actuando cada vez más como el verdadero “Estado del Bienestar”, pero a costa del trabajo fundamentalmente de las mujeres, y sobre todo de las mujeres del Sur Global en el Norte rico, así como de los chantajes emocionales sobre las mismas. Son por tanto las mujeres las que prioritariamente están haciendo frente y soportando el derrumbe social y moral del capitalismo global. Como nos dice María Novo (2007), las mujeres son las grandes disidentes de los valores (no liberadores) de la Modernidad y Postmodernidad. Eso sí, muchas veces sin saberlo y hasta, en ocasiones, sin quererlo. Aunque también muchas personas se están cuestionando toda esta sinrazón, y buscan la espiritualidad perdida en la espiritualidad oriental, p.e., sobre todo en los últimos treinta años. Y, asimismo, se dan igualmente otras resistencias de carácter más político de las que hablaremos más adelante en el libro.
En el siglo XX, sobre todo en su segunda mitad, y muy especialmente en los últimos treinta años, hemos asistido a una nueva y apabullante reafirmación del Yo. A lo largo del libro ya hemos visto los distintos saltos en el reforzamiento del Yo en el trascurso de la Historia, pero un salto como el que se ha dado en las últimas décadas, podemos seguramente afirmar que nunca había tenido lugar con esa rapidez, esa intensidad y ese alcance global. Ha sido un salto verdaderamente cualitativo. Como nos dice Boff (2002) al ser humano (post)moderno le ha entrado el complejo de “Dios”, es más, se está comportando casi como si fuera “Dios”. Un “Dios” todopoderoso, y sobre todo, por encima del bien y del mal. Y no sólo porque a través de la tecnociencia (y en especial del uso indiscriminado de energía) pensase que lo podía conseguir todo, sino porque, y principalmente, ha desarrollado un individualismo narcisista y posesivo, sin parangón, y un fuerte hedonismo insolidario. Esta sería la fotografía que definiría a los individuos de las clases medias-altas del mundo entero, que miran hacia arriba para parecerse a los verdaderamente poderosos, y a los que admiran e intentan asimismo imitar las amplias clases medias de todos los lugares, así como los que centenares o miles de millones de personas en el mundo de explotados y desposeídos que querrían también reencarnarse en ellos, pues es el deseo que les suscita y les vende la Aldea Global. Pero este aprendiz de “Dios”, es un pobre “Dios”. En realidad, lo que es, es un Don Nadie, un espíritu fracturado, definido por su carácter como consumidor insaciable, así como espectador pasivo de una realidad que le supera y que no entiende, cuya principal libertad es la del mando a distancia, sin ningún sentido del bien común, y que solo defiende sus propios intereses particulares. Pero este nuevo “Dios” potencial sí ha conseguido una cosa, y es que nuestro Yo más íntimo se haya convertido en capitalista (Petit, 2008). El capitalismo, y especialmente sus valores, han penetrado hasta en lo más hondo de nosotros mismos. De esta forma, este proceso de feroz individualización, es una individualización fuertemente negativa, para nada liberadora, y con profundas consecuencias sociales.
Toda la vida pues está siendo afectada por la lógica del capital. Sufrimos una fuerte alienación, de la que ni siquiera somos conscientes. La Sociedad de la Imagen y el Ruido nos lo impiden, al tiempo que nos embriaga y nos atonta. La conquista del alma se ha ido produciendo casi sin resistencias y sin darnos cuenta. Las estructuras de poder han logrado “reducir nuestras cabezas” (Dufour, 2003). Pero no ha sido por casualidad. Mantenemos nuestra atención constantemente centrada fuera de nosotros, devorando imágenes y atolondrados por el ruido continuo. No hay silencio casi en ningún sitio, y sobre todo en nuestro interior. Y esta falta de paz interior es consecuencia de la adicción de nuestras sociedades a la Realidad Virtual, que no solo provoca depresión larvada, pereza y abulia, sino que la inmadurez, asociabilidad, frustración y violencia que su mensaje difunde es germen de todo tipo de comportamientos patológicos. Además, eso genera unas estructuras mentales en las nuevas Sociedades de Masas del capitalismo tardío que se asemejan a las de un niño de dos años, pues les hace exigir gratificación inmediata a sus deseos, so pena de caer en la frustración. Son pues sociedades que no tienen ninguna conciencia de la existencia de límites, y por supuesto ninguna reflexión acerca de los condicionantes y limitaciones ecológicas a nuestra existencia. Pero, es más, las nuevas generaciones no distinguen la ficción de la realidad, pues se han “educado” absolutamente inmersos en la realidad virtual, lo que está provocando una ausencia de sentido cada día mayor en nuestras sociedades. Se ha perdido prácticamente el sentido de la existencia humana.
Además, los niños de nuestras sociedades “avanzadas” lo quieren todo y de inmediato, y tampoco les gusta compartir lo que tienen. Parece que muchos de ellos lo tienen “todo”, pero no tienen ni territorio ni autonomía propia, debido a la degradación y pérdida del espacio público urbano-metropolitano. El espacio de la ciudad tradicional en que antes se socializaban más o menos autónomamente les ha sido robado, y ahora se enganchan a la televisión y a Internet. Se dice que actúan como pequeños dictadores o emperadores en un mundo en que parece que no existen límites. Es normal, aprenden (poco) de los nuevos aprendices de “Dioses” que son sus mayores, algo (tendiendo cada vez a menos) de un entorno educativo degradado y cada vez más mercantilizado, y sobre todo mucho de los valores que trasmite la realidad virtual (la publicidad –incluida la publicidad infantil-, los Reality Shows, los Operación Triunfo y Fama, y los video- juegos). ¿A quien pues le puede extrañar el progresivo derrumbe social y moral de nuestras sociedades?
La atomización social es cada día mayor, y la anomia también, sobre todo en las metrópolis. Se han desarticulado en muy gran medida las redes comunitarias de relación social, especialmente en los espacios altamente urbanizados. Lo cual ha agravado la soledad. La nueva Sociedad de Masas es una muchedumbre solitaria. Y hay un creciente malestar social en la Sociedad del Bienestar en crisis. Un malestar social difuso que ya venía incubándose cuando ésta estaba en su apogeo, pero que ahora está estallando en su declive. Pero ese malestar se quiere psicologizar e individualizar como forma de despolitizar y desocializar el sufrimiento, al tiempo que se intenta tratar con psicofármacos creando una sociedad medicalizada. Y el individuo perdido en la muchedumbre solitaria, vaga sin identidad propia (autónoma) entre la Segunda y la Tercera Piel, a pesar de su paradójico fuerte sentido del Yo. La razón es que su “identidad” está cada día más heterodeterminada por la Sociedad de la Imagen. Y es por eso también por lo que para subsistir en este mundo sin sentido desarrolla mecanismos como el cinismo y el oportunismo sin límites para poder sobrevivir. O bien se mete de lleno en el mundo del Deporte Espectáculo, para poder disfrutar de una identidad colectiva y sentirse miembro de una “comunidad”. Además, es la única “realidad” que puede llegar a conocer y dominar, pues la Realidad real es tremendamente compleja y hecha a propósito ilegible, y es esta otra “realidad” (la del Deporte Espectáculo) la que le puede permitir socializarse y comunicarse con otros congéneres, en general masculinos. Incluso saltándose barreras de clase.
Pero una parte cada vez mayor de la sociedad cae en la depresión y la ansiedad, sobre todo los más frágiles económicamente y en especial las mujeres. En el escalón social más bajo, los “sin techo”, la disolución de lazos sociales es prácticamente total y la vivencia de su condición extrema es fuertemente individual. En este sentido, será muy difícil ver a un “sin techo” interesándose o movilizándose por el Real Madrid, Fernando Alonso o Rafa Nadal. La conciencia de su cruda “realidad real” le aleja absolutamente del glamour de la “realidad virtual”. Pero también incide sobre una parte cada día mayor de la sociedad “normalizada” la progresiva corrosión del carácter provocada por una flexibilidad y precariedad laboral cada vez mayor, que anula cualquier fijeza y estabilidad y que es germen de todo tipo de ansiedades (Sennet, 1999). Todo lo cual acentúa la posibilidad de actitudes patológicas o violentas, en especial la violencia gratuita en ciertos sectores juveniles. Sobre todo por las frustraciones que provoca también el abismo entre las aspiraciones a las que induce el mensaje mediático y las posibilidades reales para una parte importante de la población de poder plasmarlas en la práctica. Y hasta empiezan a desarrollarse cada vez más la violencia hacia los mayores dentro de las familias por parte de estos jóvenes “rebeldes”, o hacia el profesorado dentro de las aulas, aparte de hacia los más débiles dentro de los propios alumnos. Agresiones que se graban en los móviles y se cuelgan en la red, para pavonearse y divertirse. En definitiva, es una violencia nihilista y sin sentido, una expresión más de una sociedad enferma y que ha perdido el rumbo.
De esta forma, el derrumbe de nuestras sociedades no es sólo social sino también moral, pues ambos planos se retroalimentan mutuamente. Se va imponiendo así el sálvese quien pueda, actuando abiertamente lo peor de ese nuevo Yo hiperreforzado, y al mismo tiempo roto. “Después de mi el diluvio”, es su lema. Y la corrupción se convierte en la manera más rápida de conseguir lo que se pretende, o nos hacen pretender. El capitalismo tardío se sustenta en un mar de pequeñas corrupciones sociales, en una verdadera ruina moral generalizada en el ámbito de lo público, aparte de por supuesto en la Gran Corrupción cada vez más institucionalizada. Además, nadie tiene la culpa de que el mundo se haya convertido en algo tan complejo, pues como dice Fdez Liria (2008): “Todo el mundo llama por el móvil y todo el mundo revienta el Congo (de donde se extrae el Coltán para fabricarlo)”, sin violar mandamientos. Pero “por muy complejo que se haya vuelto en este mundo distinguir entre el bien y el mal, hay una cosa que seguro que es mala, y esta cosa es, nada más y nada menos, el hecho mismo de que exista un mundo así”. Pero es esta realidad perversa la que es un verdadero “Pecado Estructural”. De esta forma, el retroceso intelectual y humano de las sociedades tecnológicamente avanzadas es patente, lo cual hace avanzar también el irracionalismo colectivo, y el nihilismo social, en la sociedad postindustrial de masas.
Pero menos mal que todavía hay resistencias y que aún se preservan espacios donde imperan (aunque contaminados) otros valores. Si no, el capitalismo tardío se habría ya autodestruido por su incapacidad de reproducción social. En los ámbitos privados de convivencia y relación todavía subsisten en gran medida la lógica del cuidado, del afecto, de la comunicación personal, así como en los microespacios de vida comunitaria. La familia, una institución en crisis, está actuando cada vez más como el verdadero “Estado del Bienestar”, pero a costa del trabajo fundamentalmente de las mujeres, y sobre todo de las mujeres del Sur Global en el Norte rico, así como de los chantajes emocionales sobre las mismas. Son por tanto las mujeres las que prioritariamente están haciendo frente y soportando el derrumbe social y moral del capitalismo global. Como nos dice María Novo (2007), las mujeres son las grandes disidentes de los valores (no liberadores) de la Modernidad y Postmodernidad. Eso sí, muchas veces sin saberlo y hasta, en ocasiones, sin quererlo. Aunque también muchas personas se están cuestionando toda esta sinrazón, y buscan la espiritualidad perdida en la espiritualidad oriental, p.e., sobre todo en los últimos treinta años. Y, asimismo, se dan igualmente otras resistencias de carácter más político de las que hablaremos más adelante en el libro.
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